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De Bruyne, Analytics FC y el algoritmo GDA: la ciencia detrás del contrato más innovador de la Premier

Con métricas como el Goal Difference Added (GDA) y el xA, el belga demostró que su valor excedía cualquier percepción subjetiva, y fue la primera gran negociación individual basada en datos avanzados.

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Por Bruno Distefano
Kevin de Bruyne y el análisis de datos
Kevin de Bruyne y el análisis de datos
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El fútbol, históricamente regido por la intuición, la visión del ojeador veterano y las negociaciones en restaurantes de lujo entre agentes y directivos, enfrentó un punto de inflexión irreversible el 7 de abril de 2021. Aquel día, el Manchester City anunció la renovación de Kevin De Bruyne hasta 2025. Sin embargo, la noticia no fue el monto del contrato, sino el proceso: el jugador se sentó solo frente a la cúpula de uno de los clubes más ricos del mundo, sin agentes, y con un informe de 80 páginas de puro análisis de datos.

Este movimiento no representó solo una victoria personal para el volante belga, sino el acta de nacimiento de una nueva era. De Bruyne no solo quería un mejor salario; quería demostrar, con la frialdad de los algoritmos, que su valor para el equipo de Pep Guardiola era superior a lo que cualquier percepción subjetiva podía captar. Al prescindir de su representante y apoyarse en la consultora Analytics FC, De Bruyne transformó una negociación laboral en una cátedra de Big Data aplicada al deporte de alto rendimiento.

El fin de la era de los intermediarios: la traición que cambió todo

La génesis de esta decisión no fue puramente estratégica, sino que nació de una profunda crisis de confianza. Durante años, la carrera de De Bruyne estuvo bajo la tutela de Patrick De Koster. En 2020, la relación implosionó cuando De Koster fue arrestado en Bélgica tras una denuncia del propio jugador y su padre, Herwig De Bruyne. El conflicto se originó en supuestas irregularidades financieras relacionadas con el traspaso del jugador desde el Wolfsburgo al Manchester City en 2015, una operación de 58 millones de libras donde las comisiones habrían sido desviadas a través de paraísos fiscales sin el conocimiento del futbolista.

Este episodio de traición profesional llevó al belga a una conclusión radical: en un fútbol donde los clubes ya utilizan datos para comprar jugadores, el jugador debe utilizar datos para venderse a sí mismo. De Bruyne entendió que el modelo tradicional del agente —que cobra una comisión por "hacer que las cosas pasen"— era obsoleto para una superestrella de su calibre. Al eliminar al intermediario, el jugador no solo recuperó la autonomía, sino que también ahorró una cifra cercana a los 8 millones de libras en comisiones que, de otro modo, habrían salido de su propio bolsillo o del presupuesto del club hacia un tercero.

De Bruyne fue un emblema para los fanáticos Citizens (Stu Forster/Getty Images)
De Bruyne fue un emblema para los fanáticos Citizens (Stu Forster/Getty Images)

La ciencia detrás del contrato: El informe de Analytics FC

Para enfrentar a directivos tan experimentados como Txiki Begiristain y Ferran Soriano, De Bruyne contrató a Analytics FC, una consultora británica que desarrolló el "Signature Service". Este servicio no era un simple resumen de goles y asistencias, sino una inmersión profunda en la arquitectura del juego del City y el impacto de De Bruyne en cada rincón de la cancha.

El informe analizó tres pilares fundamentales:

El algoritmo: midiendo lo invisible

De Bruyne utilizó el xA (Expected Assists) para defender su contrato. El xA mide la probabilidad de que un pase sea gol, sin importar si el delantero termina errando el remate. El informe demostró que su capacidad para poner a sus compañeros en situaciones de gol era la más alta de la liga. 

Pero la métrica estrella del informe fue el Goal Difference Added (GDA). A diferencia de las estadísticas convencionales, el GDA utiliza modelos matemáticos para evaluar el impacto positivo o negativo de cada toque de pelota de un jugador en la probabilidad de que su equipo anote o reciba un gol.

Para De Bruyne, esta métrica fue crucial. Como cerebro del equipo, muchas de sus acciones más valiosas son el "penúltimo pase" o pases que rompen líneas defensivas pero no cuentan como asistencias directas en la planilla oficial. El GDA demostró que De Bruyne no era solo el mejor del City, sino el mejor de toda Europa en términos de influencia real en el marcador acumulado.

El GDA de De Bruyne marcó un hito en la industria, demostrando que su influencia en el juego era un 20% superior a la de otros jugadores de élite en su posición.

21/22: The Season Of Kevin De Bruyne | BEST Goals, Assists & Highlights | Premier League

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La mesa de negociación: datos contra intuición en el Etihad

Provisto de este arsenal de información, De Bruyne se reunió con Begiristain y Soriano. Las crónicas de la época indican que el belga no utilizó tácticas de presión como nombrar supuestas ofertas de otros equipos grandes de Europa. En cambio, presentó los datos. El informe de Analytics FC argumentaba que, incluso a sus 29 años, el estilo de juego de De Bruyne era "a prueba de edad" debido a su dependencia de la visión y la técnica en lugar de la velocidad explosiva.

Un punto de inflexión en la negociación fue el análisis de reemplazo. Los datos demostraron que para que el Manchester City encontrara un jugador con métricas similares de GDA y xA, tendría que invertir no menos de 100 millones de libras en un traspaso, más un salario similar al que pedía De Bruyne. En términos puramente financieros, renovar al belga era la opción más barata y de menor riesgo para el club.

Además, el informe incluyó comparaciones salariales con otros atacantes de Europa que ganaban más que el belga pero contribuían menos en términos de "valor añadido al marcador". Esta evidencia matemática desarmó cualquier intento de la directiva de ofrecer un contrato a la baja basado en su edad.

El impacto en las finanzas del jugador: Ahorros y récords

El resultado de esta negociación "científica" fue un contrato de cuatro años por un total de 83 millones de libras (unos 104 millones de libras incluyendo todas las variables y bonos). Esto lo convirtió, en ese momento, en el futbolista mejor pagado de la Premier League.

Pero la verdadera victoria financiera fue el ahorro en representación. De Bruyne no trabajó totalmente solo; contrató al bufete de abogados belga Altius para los detalles legales y técnicos, totalizando apenas £50,000 por el trabajo legal.

Manchester City utilizó el mismo análisis de datos para no renovarle contrato en 2025 (Alex Davidson/Getty Images)
Manchester City utilizó el mismo análisis de datos para no renovarle contrato en 2025 (Alex Davidson/Getty Images)

El giro del destino: cuando los datos dejaron de favorecer al crack

El periodo 2021/2025, que sujetó la negociación en la que el análisis de datos mostró su valía, fue altamente exitosa: el City ganó una Copa de la Liga, cuatro Premier League, una FA Cup, una Community Shield, una Champions League y una Supercopa de Europa. 

Paradójicamente, la misma lógica que De Bruyne utilizó para ganar su mejora de salario en 2021 fue la que el Manchester City aplicó para poner fin a su ciclo en 2025. Al cumplirse su contrato, la directiva liderada por Begiristain decidió no ofrecerle una renovación. Los modelos predictivos que antes hablaban de su longevidad comenzaron a mostrar alarmas: su historial de lesiones musculares y el descenso en sus métricas de recuperación física a los 33 años indicaban que ya no era una inversión rentable.

De Bruyne reveló en entrevistas posteriores que se sintió "en shock" al no recibir siquiera una oferta. Sin embargo, la decisión del club fue "estrictamente comercial". El City utilizó el Big Data para concluir que el dinero invertido en el salario de De Bruyne tendría un mayor retorno si se destinaba a un jugador joven con mayor potencial de crecimiento y menor riesgo de lesiones.

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