Fatalidades del destino: jugadores de la Selección Argentina que se perdieron un Mundial por lesión
La reciente rotura de ligamentos de Joaquín Panichelli revivió la pesadilla que atravesaron otros futbolistas que estaban para ocupar un lugar importante en sus respectivos planteles pero se quedaron a las puertas de la Copa del Mundo.

A veces el fútbol tiene caprichos crueles. Más allá del éxito deportivo medido en goles, títulos y demás estadísticas, en ocasiones, se trata de esquivar la mala suerte en el momento justo. Y cuando no se puede, se paga caro. Joaquín Panichelli sufrió un dolor que va más allá de lo físico, ya que su rotura de ligamentos en la concentración de la Selección Argentina en la previa de la doble fecha de amistosos ante Mauritania y Zambia llegó en su mejor momento. De esta forma, el delantero de Racing de Estrasburgo, que llevaba 20 goles en 39 partidos con su equipo, se perderá el Mundial.
No solo son los seis meses de recuperación y mentalizarse en volver mejor que nunca, sino que es la sensación de que se le escapó un tren en el que tenía un pasaje casi asegurado. No obstante, su caso se repitió bastante a lo largo de la historia y hay otros jugadores que padecieron un azar similar.
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El primero es el de Giovani Lo Celso, que venía siendo parte del proceso de Lionel Scaloni camino al Mundial de Qatar 2022. En aquel momento, formaba parte de las filas de Villarreal y allí sufrió un desgarro del isquiotibial de su pierna izquierda con desprendimiento muscular y no pudo evitar pasar por el quirófano. En la celeste y blanca era un factor clave en la asociación de juego con Lionel Messi y parecía una pieza inamovible en el esquema de Scaloni. Aunque apareció en los festejos junto a sus compañeros en Lusail, fueron imágenes que resumieron la ambivalencia de la gloria y la fatalidad.

Manuel Lanzini en la previa de Rusia 2018 apareció como una luz en medio de momentos de ostracismo que vivió la Selección. Tenía un nivel altísimo en el West Ham y se perfilaba como el nexo creativo ideal en el plantel del entonces DT, Jorge Sampaoli. Sin embargo, a solo ocho días del debut, una rotura de ligamentos en un entrenamiento en Barcelona lo bajó del avión. Fue el golpe anímico que terminó de desestabilizar a un plantel que ya venía tambaleando.

Más atrás en el tiempo, Roberto Ayala se perdió la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002 de manera casi surrealista. El Ratón, hoy ayudante de Scaloni, era el capitán y el estandarte de la defensa de un equipo que llegaba como máximo favorito. Su lesión no fue en un partido, ni en un entrenamiento fuerte: se desgarró en la entrada en calor del primer partido contra Nigeria. El mejor central del mundo en ese momento se quedó afuera del torneo en el minuto cero y las noticias a partir de allí no mejoraron: una Selección que venía agotada de un duro proceso con Marcelo Bielsa se volvió en primera ronda tras vencer a los africanos, perder ante Inglaterra y empatar frente a Suecia.

Un último caso a nivel local fue el de Darío Franco, quien venía siendo una figura en la escuadra comandada por Alfio Coco Basile y destacó en la Copa América de 1993. Pero le pasó lo peor: una fractura de tibia y fíbula que lo dejó out por casi un año y no pudo llegar en condiciones al Mundial celebrado en Estados Unidos en 1994. Una baja sensible para una camada que estaba para grandes cosas.

Como cierre, van algunos ejemplos de figuras internacionales que no pudieron estar en la Copa del Mundo, como muestra de que la mala suerte no distingue nacionalidades ni jerarquías:
- Radamel Falcao (Brasil 2014): El Tigre era el mejor 9 del mundo en ese momento. Una rotura de ligamentos en un partido de la Copa de Francia con el Mónaco paralizó a toda Colombia. Intentó llegar, pero el físico no le dio.
- Marco Reus (Brasil 2014): Posiblemente el jugador más castigado por las lesiones. Se rompió los ligamentos del tobillo en el último amistoso previo al viaje. Alemania terminó siendo campeona sin una de sus mayores joyas.
- David Beckham (Sudáfrica 2010): El Spice Boy quería jugar su cuarto Mundial al hilo, pero una rotura del tendón de Aquiles jugando para Milan lo dejó fuera de Sudáfrica, marcando el fin de su era en la selección inglesa.
- Michael Ballack (Sudáfrica 2010): El mediocampista y símbolo de Alemania sufrió una durísima entrada de Kevin-Prince Boateng en la final de la FA Cup. Se quedó sin Mundial y sin la cinta de capitán, que pasó a manos de Philipp Lahm.
- Salvador Cabañas (Sudáfrica 2010): Un caso que excedió lo deportivo. El paraguayo era la gran figura de Sudamérica y goleador del América de México cuando recibió un disparo en la cabeza en un bar. Milagrosamente salvó su vida, pero su carrera en la élite y su sueño mundialista terminaron esa noche.
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