Prestigioso medio especializado exonera a Franco Colapinto del accidente de Oliver Bearman: "Nada anormal"

Así como la enorme pericia de Franco Colapinto salvó a la Fórmula 1 de un aluvión de tempranos cuestionamientos por su nuevo reglamento al esquivar a Liam Lawson en la largada de Melbourne, ahora se convirtió partícipe involuntario de un nuevo hecho a partir del que la FIA analiza dar el brazo a torcer en aspectos técnicos que atentan contra la seguridad de los pilotos. Mientras recargaba baterías antes de la curva Spoon en Suzuka, Oliver Bearman se lo encontró rodando a fondo y terminó despistándose, cruzando la pista y estrellándose contra el muro, afortunadamente registrando solo heridas leves.
Así, si bien para el ojo inexperto resulta incomprensible esa diferencia de velocidad de alrededor de 50 kilómetros por hora que hizo despedir del trazado al Haas del británico, lo cierto es la primera en exculpar al pilarense fue la FIA -una muestra clara de su inocencia puesto los antecedentes de especial severidad para con él- y fueron muy pocos los conocedores que opinaron en contrario, como el caso de el excampeón Jacques Villeneuve.
Ahora, se expidió al respecto la prestigiosa revista Motorsport, a través de su especialista Oleg Karpov. En un artículo titulado Quién durmió mejor anoche tras el GP de Japón: Franco Colapinto, explicó por qué no existió culpa del 43 en el incidente producido en un sector de recarga de energía no apto para sobrepasos.
"No hubo nada anormal en lo que hizo el piloto argentino (...). Probablemente ni siquiera pensó en defenderse, ya que esa curva rápida que conduce a Spoon (curva 13) no es precisamente un lugar para adelantar. Solo cinco segundos antes de que el Haas se pusiera en paralelo con el Alpine, Colapinto probablemente ni siquiera habría visto a Bearman en sus espejos. Pero incluso si Franco vio venir al coche, no había mucho de malo en lo que hizo”, detalló.
“No, no se inclinó hacia la línea blanca interior, pero probablemente todavía había un espacio justo a la izquierda para Bearman… si hubiera estado viajando a lo que habría sido una velocidad normal para un coche de F1 no hace mucho tiempo. En cambio, había una enorme diferencia de 45 kilómetros por hora lo que hizo casi imposible que Bearman se metiera en el espacio de la izquierda sin perder el control del coche”, consideró Karpov.
Sobre el título que refiere a la tranquilidad de conciencia de Franco por su accionar, teorizó: “Debió pasar algún tiempo viendo las cámaras a bordo —la de Bearman y la suya— después. ¿Pensó en lo que podría haber pasado? ¿Se hizo algunas preguntas difíciles? Por suerte, aunque lo hiciera, debió encontrar consuelo en lo mucho que ha avanzado la seguridad en la F1 antes de irse a dormir. Pero para el propio deporte, debería ser una llamada de atención”.
Mientras tanto, la organización ya comprobó la contracara peligrosa que introdujo junto a las novedades en el reglamento y prometió mejoras de seguridad que analizará en el parate de un mes causado por las fechas suspendidas en Medio Oriente. El periodista de Motorsport también sumó su voz al consenso general: “Cinco semanas pueden parecer suficientes, pero no hay tiempo que perder. Porque en Miami los muros están mucho más cerca”.
Lejos de cualquier análisis técnico, en las redes sociales algunos detractores del pilarense aprovecharon el hecho para hostigarlo, lo que motivó un comunicado de su representación en Twitter: "Franco está recibiendo críticas y odio injustificados, así que mostrémosle todo el amor y el apoyo que se merece",escribieron de parte de los mánagers María Catarineu y Jamie Campbell-Walter.
“Chicos, no se preocupen. Franco está en buenas manos y cuenta con todo el apoyo que necesita. Es más fuerte de lo que creen, y los comentarios negativos o los insultos no lo afectarán. No malgasten su energía en los que lo critican. Mejor apoyen a Franco. Está rodeado de la gente adecuada que se asegura que se sienta seguro y feliz, así que pueden estar tranquilos”, cerró.





