El papá de Franco Colapinto mostró su nuevo tatuaje y recordó una histórica frase de un entrenador argentino
Antes del inicio del campeonato de Fórmula 1 en Australia, don Aníbal reveló por qué decidió grabarse el número que los simboliza a ambos.

Aníbal, el padre de Franco Colapinto, matizó la espera por el inicio de la temporada 2026 de la Fórmula 1 inmortalizando en su piel el vínculo con su hijo con un tatuaje en el brazo: el 43, dorsal que el piloto utiliza desde que comenzó su camino hacia la elite del automovilismo y cuyo origen se remonta al pasado deportivo de su progenitor.
Don Aníbal explicó en diálogo con ESPN que llevar ese número en la piel es una forma de expresar orgullo y acompañamiento en cada paso de la carrera de su hijo. Así, dejó en claro por qué eligió un tatuaje tan visible: “Es lo que corresponde, para hacerlo se tiene que notar, ¿te compras un Rolex y no lo usas? No, hermano”.
La relación entre ambos siempre estuvo atravesada por el automovilismo. El entorno familiar acompañó el crecimiento del piloto hasta su llegada a la escudería Alpine, donde en 2026 afronta su primera temporada completa en la categoría reina. En ese contexto, Aníbal también transmitió tranquilidad respecto al proceso de adaptación a los nuevos coches.
“Como diría Mostaza Merlo, paso a paso, hay que ir de menos a más, tranquilo, esto recién empieza. Es un cambio tan grande dentro de la F1 pero somos positivos, hay muy buena onda, muchas ganas de trabajar, de progresar y creo que va a ser un gran año”, sostuvo.Detrás del 43 también hay una explicación personal.
Detrás del 43 también hay una explicación personal. El propio Aníbal reveló que siempre quiso competir con el número 7, aunque nunca pudo usarlo porque estaba ocupado. Entonces encontró una alternativa simbólica: “La forma de representarlo fue el 43, porque 4 más 3 da 7”, explicó.

La elección del dorsal por parte del joven piloto llegó con una sorpresa incluida. Antes de viajar a Europa para continuar su carrera, llamó a su papá y le adelantó que tenía algo para contarle. La respuesta quedó grabada en la memoria familiar: “Me dijo que tenía una sorpresa. Cuando le pregunté qué número había elegido, me respondió: ‘Viejo, vamos con el 43’”.
El fanatismo por el argentino también se replica entre los hinchas. En un estudio de tatuajes de Río Ceballos, Córdoba, un seguidor pasó siete horas tatuándose un retrato realista del piloto junto a la frase “a la historia no la hacen los cobardes”. La escena tuvo un final especial cuando Aníbal apareció y firmó el diseño, gesto que luego compartió en redes: “Me tomé el atrevimiento de firmar esta obra de arte”. La respuesta del piloto fue con humor: “Che, buen tattoo ese”.
Mientras tanto, la actividad en pista ya comenzó. El pilarense giró en las prácticas libres del Gran Premio de Australia con el Alpine A526 oscilando entre los tiempos 16° y 18°, una performance hasta ahora por debajo de lo que se esperaba de la escudería.




