El día que Brasil y la Unión Soviética jugaron un partido de vóley en el Maracaná
En 1983, uno de los estadios más emblemáticos del fútbol fue escenario de un partido inédito bajo la lluvia y ante casi 100 mil personas.

El Estadio Maracaná fue escenario de miles de partidos de fútbol, pero una noche quedó grabada por un motivo muy distinto. El 26 de julio de 1983, el vóley se adueñó del templo brasileño, en un evento sin precedentes que rompió récords en la historia del deporte.
Mirá también
El ciclista que estuvo dos semanas en coma y tuvo que someterse a una reconstrucción facial
Ese día se jugó “O Grande Desafio de Vôlei”, un amistoso entre la selección masculina de Brasil y la poderosa Unión Soviética. El encuentro formaba parte de una serie de cuatro partidos amistosos entre ambos equipos, disputados en distintas ciudades del país. Originalmente estaba programado para el 17 de julio, pero las intensas lluvias en Río de Janeiro obligaron a postergarlo, aumentando la expectativa y la incertidumbre.
Se montó una cancha de vóley en pleno césped del Maracaná, utilizando más de 1.500 metros cuadrados de material sintético apoyado sobre una estructura especial que no dañara el campo. No se podía perforar el suelo, por lo que las líneas se marcaron con cinta adhesiva y las torres de la red se fijaron con un sistema de encastre. Más de 200 técnicos trabajaron contrarreloj para dejar todo listo.
A pesar de la postergación del encuentro, la lluvia volvió a ser protagonista durante el desarrollo del partido. El piso se mojó varias veces y el juego debió interrumpirse varias veces por lo que hasta jugadores de Brasil y de la URSS se arrodillaron para secar la cancha con toallas.
Brasil y la Unión Sovietica jugaron un partido de voley en el Maracaná
La cobertura mediática y el público masivo ayudaron a consolidar al vóleibol como el segundo deporte más popular de Brasil, solo detrás del fútbol, que se mantiene hasta hoy. Además, La FIVB lo reconoce como uno de los eventos más influyentes en la historia del vóley, ya que demostró que podía llenar estadios gigantes y captar la atención global.
Mirá también





