¿Para qué sirve poner hojas de laurel en la ventana y por qué lo recomiendan?
Una costumbre simple y natural volvió a ganar popularidad por sus supuestos beneficios dentro del hogar.

En muchos hogares comenzó a repetirse un gesto tan sencillo como llamativo. Colocar hojas de laurel en la ventana se transformó en un hábito que mezcla tradición, creencias populares y usos prácticos. No requiere gastos ni preparación compleja, y se puede hacer en segundos. Conocé los detalles.
Mirá también
La nueva materia que será obligatoria en todas las escuelas: será clave para conseguir trabajo
Cuál debería ser tu peso ideal, según tu altura
La respuesta es que el laurel se usa para perfumar ambientes, ahuyentar insectos y atraer sensaciones positivas, según distintas tradiciones. Además de su uso en la cocina, esta planta aromática libera compuestos naturales que explican parte de sus beneficios cotidianos.
¿Para qué sirve poner hojas de laurel en la ventana y por qué lo recomiendan?
El laurel tiene propiedades conocidas desde hace siglos. Su aroma intenso y natural es el principal motivo por el que muchas personas lo eligen para colocar cerca de puertas y ventanas.
Entre los usos más mencionados se destacan:
- Ayudar a repeler insectos, como mosquitos y polillas.
- Aromatizar el ambiente de forma natural, sin productos químicos.
- Generar una sensación de calma y bienestar, asociada a su fragancia.
- Simbolizar protección y buena energía, según creencias populares.
Mirá también
Murió la ley de Registro Civil: el fallo histórico permite que los niños elijan el orden de sus apellidos
La flor que adornará tu jardín con sus colores radiantes y su perfume en verano
El método es simple. Se pueden usar hojas secas o frescas, colocándolas sobre el marco de la ventana, en una bolsita de tela o atadas con un hilo. Lo ideal es renovarlas cada cierto tiempo para que mantengan su aroma y efecto. No hace falta usar grandes cantidades: con pocas hojas alcanza para notar el perfume.
Más allá de las creencias, poner laurel en la ventana es una forma natural de mejorar el ambiente del hogar. Es económico, fácil de aplicar y no tiene efectos negativos. Por eso, muchas personas lo incorporan como un pequeño ritual que combina tradición y practicidad.





