Max Verstappen arrasó en Nürburgring: pole, triunfo y dominio total en el Nordschleife
El campeón controló cada instancia del fin de semana y se impuso con amplia ventaja en la exigente prueba alemana.

Ni el cambio de categoría ni el circuito más desafiante del mundo logran frenar a Max Verstappen, que volvió a imponer condiciones en Alemania. El piloto neerlandés aprovechó el receso de la Fórmula 1 y se quedó con la segunda fecha del NLS en el Nordschleife, afinando su puesta a punto rumbo a las 24 Horas de Nürburgring.
El dominio fue absoluto desde el inicio, con una clasificación que ya marcó diferencias claras. El tetracampeón registró una vuelta de 7:51.751 en los 24 kilómetros del trazado, dejando a más de dos segundos a sus principales perseguidores, entre ellos un Audi R8 LMS GT3 Evo II y un BMW M4 GT3 Evo.
Arriba de un Mercedes-AMG GT3 del equipo Winward Racing, compartió la conducción con Daniel Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer. La tarea del cuarteto fue consistente durante las cuatro horas, sosteniendo un ritmo competitivo que nunca puso en duda el resultado final.
La largada presentó complicaciones, con presión inmediata sobre la punta. Christopher Haase llegó a superarlo en la recta de Döttinger Höhe, aunque el neerlandés se mantuvo firme y recuperó el liderazgo antes del primer paso por boxes, aprovechando el tráfico en pista.

El desarrollo de la carrera mantuvo la intensidad con cambios de protagonistas en el volante. Juncadella sostuvo la posición frente al avance de la BMW #99, mientras que Gounon protagonizó un duelo electrizante contra Dan Harper, en uno de los momentos más atractivos de la jornada.
En el cierre, Verstappen volvió a subirse al auto y definió todo con autoridad. Lejos de especular, aceleró a fondo, amplió la brecha y cruzó la meta con más de un minuto de ventaja sobre sus rivales.
El triunfo en la 58ª Barbarossapreis significó además su segunda victoria consecutiva en el Nordschleife. Ya había festejado en septiembre de 2025, cuando debutó en la especialidad con un Ferrari 296 GT3 dentro de la categoría GT3.
Más allá del resultado, la participación tuvo un objetivo claro: sumar experiencia para la clásica de resistencia. Pero una vez más, el europeo dejó en evidencia su esencia competitiva: sin importar el auto o el contexto, cuando sale a la cancha, el desenlace suele repetirse.





