La historia más emotiva del mercado de pases: son amigos y jugarán en el club del que son hinchas
Lucas Diarte y Víctor Salazar, quienes se conocen desde la infancia que compartieron en Tucumán, reforzaron a San Martín, que buscará el ascenso en la Primera Nacional, y del que son simpatizantes.

El mercado de pases 2026 regaló uno de los momentos más emotivos, en los que el fútbol -no el profesional, sino ese que enamoró a millones de personas desde niños- vuelve a estar en primer plano. Es que Víctor Salazar y Lucas Diarte, amigos desde la infancia e hinchas fervientes de San Martín de Tucumán, se transofrmaron en refuerzos del conjunto que buscará una vez más el ascenso en la Primera Nacional y no pudieron evitar la emoción de cumplir un sueño.
Salazar, surgido de Rosario Central y nacido en Tafí Viejo, tendrá su primera experiencia en el Ciruja después de que su carrera lo llevara por San Lorenzo, Olimpia de Paraguay y Sportivo Ameliano. Diarte, por su parte, emigró joven de San Miguel de Tucumán y debutó en Estudiantes de La Plata, jugó en Central Córdoba, Belgrano, San Martín de San Juan y Melgar de Perú, pero ya tuvo dos ciclos en el club: desde mediados de 2018 hasta 2023 y seis meses en 2024.
Sin embargo, esta oportunidad es más que especial para ambos futbolistas que se conocen de chicos por haberse enfrentado varias veces a lo largo de estos años y porque comparten categoría: los dos tienen 32 años. “Muchas veces hablamos de este sueño cuando éramos chicos. Hoy estamos acá defendiendo el escudo del club que amamos”, dice Diarte en el video que publicó el club cuando los presentó.
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El ex futbolista del Canalla no solo está cumpliendo su sueño, sino el de los suyos. "Toda mi familia es hincha de San Martín. Mi papá siempre soñó con verme jugar acá. Sé que, donde esté, va a estar feliz”, reconoció también con la voz compungida. Y agregó: "Me fui muy joven para cumplir mis objetivos y hoy la vida me trae de nuevo, pero de otra manera. Estar acá es algo que me atraviesa desde siempre. San Martín me hizo llorar, sufrir, pero también me dio alegrías”.
Para Diarte, pese a que tendrá su tercera experiencia en la institución, esta es superadora. La última vez que estuvo se marchó mal, apuntado por los hinchas y cargando con dificultades a nivel personal. “Sufrí mucho y mi familia también. Me fui porque no estaba bien de la cabeza y así no podía rendir ni ser el padre que soy. Ese año me hizo crecer mucho. Hoy regreso con ganas de dar lo mejor. Amo este club y siento que lo único pendiente es ascender", expresó.
En medio del profesionalismo y lo que eso conlleva, las obligaciones y exigencias con las que cargan los futbolistas, en especial en un club tan grande y popular como San Martín, hay lugar para historias de amistad como estas en la que Diarte y Salazar buscarán cumplir juntos el sueño de triunfar con los colores que aman, como imaginaron cuando eran chicos.






