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La Coordinadora del Fútbol Argentino, el grupo de hinchas que mantiene viva la memoria

Nacida en 2017, la organización reúne voluntades de socios de varios clubes de todo el país que levantan las banderas de los derechos humanos.

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Por Federico Bajo
Coordinadora
Integrantes de la Coordinadora con una de las banderas con la que se presentan. De pie y con campera de Ferro, está Mariano Vignozzi.
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Cuando Silvia Streger supo que una de sus compañeras de detención en el Pozo de Quilmes sería trasladada a la cárcel de Devoto, tejió una trenza verde y blanca con los colores de Banfield para que en el penal se la entregaran como prueba de vida a su cuñada Liliana, quien estaba recluida allí desde 1975. Aquel gesto de Silvia, que había sido secuestrada a sus 24 años el 5 de septiembre de 1977 y aún hoy continúa desaparecida, se supo mucho tiempo después, cuando en 2019 desde el Taladro restituyeron la condición de socios a 11 detenidos-desaparecidos en un hecho sin precedentes en el fútbol argentino.

Por estatuto, una persona podía dejar de ser socia de un club por cometer una infracción, no pagar la cuota o morir, pero no había ni una línea escrita que especificara qué sucedía si estuviera desaparecida. Por eso, la lista de socios que recuperaron su condición, además de Silvia, la componen su hermano Eduardo Streger, José Pablo Ventura, Alberto Pera, Alejandro Hansen, Germán Gavio, Raúl Ceci, Mario Pierrepont, Leonel Saubiette, Ricardo Chidichimo y Roberto Matthews. El motor detrás de esta iniciativa de plantar memoria en los clubes fue la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino, que impulsó los homenajes a los que desde entonces se fueron sumando muchas instituciones.

La organización nació en 2017 en el marco de la presentación del libro Los desaparecidos de Racing, de Julián Scher. Hasta entonces, hinchas militantes de derechos humanos venían hablando entre ellos sobre sus ganas de hacer algo en conjunto, pero no habían dado un paso concreto hasta ese momento en el que acordaron juntarse en la Casa de la Cultura de San Lorenzo. En total fueron unos ocho clubes (Argentinos, Banfield, Defensores de Belgrano, Ferro, Lanús, Racing, Rosario Central y el Ciclón) los que iniciaron, cada uno con mayor o menor participación, y de a poco la burbuja empezó a expandirse.

“Nos cayó la ficha de que habíamos puesto las baldosas en los lugares donde los desaparecidos habían vivido, estudiado y trabajado, pero nunca en los clubes de fútbol, que si hablamos en la década del 70 era donde más tiempo pasaban, porque no había discotecas. Los bailes y corsos se hacían en los clubes, ahí tenías amistades, toda la vida social pasaba por el club y, en un punto, se nos había escapado”, dice Mariano Vignozzi, uno de los integrantes de la Coordinadora desde el kilómetro cero, al tiempo que cuenta la historia de la organización mientras fuma y ceba mates sentado en un banco en el medio del campo de deportes de Ferro, el club que lleva en el corazón y en la chomba verde que viste.

Mural
El mural que está en el ingreso al campo deportivo de Ferro en homenaje a los socios detenidos desaparecidos

Justamente, las paredes que delimitan el predio de la institución de Caballito desprenden memoria. A la derecha del portón de ingreso, por donde cada día pasan cientos de chicos y chicas que van a practicar diferentes deportes, hay un mural con 18 imágenes de socios detenidos-desaparecidos durante la última dictadura. “Ferro no olvida, esta es su casa”, reza la intervención que llevaron a cabo desde la Subcomisión de Derechos Humanos y Acción Social que Vignozzi preside.

Con una voz áspera y fuerte que se impone por sobre el bullicio de los padres e hijos que transitan por el predio de Ferro en un viernes de marzo, Vignozzi describe: “En la coordinadora tenemos bien claro que podemos ser de distintas pasiones, colores, pero hay uno que es esencial a todos, que es la celeste y blanca, y me animaría a decir que en otros colores también, porque en derechos humanos, si pasara algo terrible, como ya sucedió, en Brasil, Uruguay y Paraguay, la coordinadora va a estar presente apoyando. Somos fuertes en DDHH; tenemos reconocimiento nacional (el Gobierno anterior les dio una placa en 2023 por su labor) e internacional. Después de las primeras entregas de carnets a detenidos desaparecidos, Chiqui Tapia mandó una carta agradeciendo y alentando para que los demás clubes hicieran lo mismo. Por primera vez la AFA se manifestaba en torno a Memoria, Verdad y Justicia. Por eso cuando nos llamaron en pandemia para plantar memoria y descubrir una placa en el predio, nos animó a plantear otros temas”.

— ¿Cómo nace oficialmente la Coordinadora?

— Un 24 de marzo, bajo una bandera, nos presentamos en la 9 de Julio. La gente y los periodistas no entendían nada porque nos veían a Mónica Santino, que es de Vélez, al lado mío, que estaba con la camiseta de Ferro, a Silvia de Lanús junto a Cherco de Banfield y todo así. Entonces decimos: "Somos rivales, no enemigos". Todos detrás de una misma bandera que era de los derechos humanos, refugiados como escudo bajo el pañuelo de las Madres y las Abuelas. Entonces ahí nos dimos cuenta que estaba pasando algo serio. Muchos de nosotros también colaboramos para formar las subcomisiones de los clubes rivales, como me pasó a mí con Vélez y Platense.

— ¿Qué otras actividades realizan o qué causas los movilizan?

— Nosotros trabajamos todo el año sobre Memoria, Verdad y Justicia. Entregar carnets a los familiares de los detenidos desaparecidos de cada club u organizarse para marchar en conjunto conlleva una organización. Tenemos que investigar, corroborar verdaderamente que sea un detenido o una detenida desaparecida del club. Después hay que tratar de comunicarse con las familias, amigos o compañeros de militancia, y empaparse de la historia. En el medio, hay clubes que perdieron mucha documentación por distintas razones y las familias a veces no tienen mucho de esa persona. Entonces, resulta un trabajo difícil. A su vez, si creemos que tenemos que estar en alguna otra lucha como la de los jubilados, la de discapacidad o contra la represión, vamos a estar, como hemos hecho el 12 de marzo del año pasado cuando justamente fueron convocadas las hinchadas en apoyo a los jubilados. Para nosotros, los derechos humanos abarcan casi todo, desde el derecho a trabajar, a poder comer, a la vivienda, y también está la causa Malvinas, que sucedió en el mismo tiempo lineal de ese genocidio, con los mismos actores. Seguimos hacia dónde nos lleva el corazón y los ideales. El único horizonte es que no se pierda y que cada vez el compromiso dentro de las instituciones sea más grande, porque entendemos que nosotros no somos los dueños de las cosas. El día de mañana puede aparecer una Comisión Directiva que no quiera derechos humanos en el club, pero si esta ya es fuerte, ¿cómo hacés para destruirla, para sacarla?

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La Coordinadora, presente en un acto pidiendo justicia por la Masacre de Avellaneda en la que fueron asesinados Maxi Kosteki y Darío Santillán.

Como una ola que se levanta con furia y arrasa a su paso, llevándose todo consigo y repercutiendo mucho más allá de donde se originó, las banderas que levantaron en el fútbol argentino desde la Coordinadora inundaron de memoria a los clubes. En 2021, Boca le quitó la distinción de socios honorarios a integrantes de la última dictadura, entre ellos Emilio Massera, y le sacó el título de presidente honorario al dictador Alejandro Lanusse, quien había gobernado el país entre 1971 y 1973, durante la llamada Revolución Argentina. Otros clubes ya habían hecho lo mismo, aunque la construcción de memoria es un proceso dinámico, que está vivo: siempre pueden aparecer casos no detectados que se deben subsanar. “Como Coordinadora no nos colgamos ese logro porque fueron las instituciones las que decidieron, pero personalmente es un festejo. Muchos familiares de desaparecidos van a la cancha y saber que tal club tiene como socio a Videla o Etchecolatz, es fuerte. Además, esta decisión es como decir: 'Los nuestros están volviendo a los clubes de fútbol con la restitución de los carnets y ustedes se están yendo', reflexiona Vignozzi.

— ¿Qué te pasa cuando, en actividades como las que llevan a cabo ustedes, escuchás frases como “esto es fútbol, no tiene que ver con la política”?

— Cuando estás exponiendo un pensamiento, estás hablando de política, porque tu pensamiento es lo que rige la política. Los clubes tienen por estatuto que no se puede hacer política, pero en realidad lo que no se puede es hacer política partidaria. A eso lo entiendo, ahora esto es historia. Una historia avalada por la Justicia, que comprobó que hay 30 mil desaparecidos, que fue un genocidio y que fue sistemático. Y no solamente en el país, sino internacionalmente. Y cuando hablan de las Abuelas como "esas viejitas"… bueno, esas viejitas son reconocidas mundialmente. Nosotros tratamos de aportar a la construcción de la memoria, de la verdad histórica, siempre bajo la bandera de las Madres, las Abuelas y tratando de formar e inculcar los verdaderos hechos.

La propuesta de la Coordinadora a la AFA para homenajear a futbolistas desaparecidos

El 5 de marzo de este año, en el marco del mes de la memoria, desde la Coordinadora le enviaron una carta a la Asociación del Fútbol Argentino para pedirle a Claudio Tapia que se realice un homenaje en el predio Lionel Andrés Messi a los 33 futbolistas que se encuentran desaparecidos. El registro parte de una investigación que realizó el periodista Gustavo Veiga y plasmó en su libro Deporte, desaparecidos y dictadura, más la información que pudieron recolectar desde las áreas de derechos humanos de cada club.

Hasta el momento nunca hubo un acto oficial en memoria de estos jugadores, entre los que hay quienes jugaron en Primera División como aquellos que pasaron por divisiones inferiores de distintas instituciones. Además, le solicitaron a la AFA que se realicen homenajes en el marco de los partidos. “Nos parece esta una gran oportunidad -dice Vignozzi- no solo porque se cumplen 50 años, sino porque pese al tiempo transcurrido, todavía siguen sin decir dónde están los cuerpos, qué es lo que hicieron con ellos, qué pasó con los nietos apropiados. Faltan 30 mil, más los nietos y nietas apropiadas”.

Los 33 futbolistas desaparecidos por la dictadura:

  1. Waldino Aguirre
  2. Julio Benítez Reguera
  3. Raúl Bru Micieli
  4. Raúl Ceci Denis
  5. Luis Alberto Ciancio Alegre
  6. Ignacio Manuel Cisneros Iraola
  7. Ricardo Osvaldo Cuesta Flores
  8. Ricardo Gabriel Del Río Blanco
  9. Daniel Omar Favero Perusin
  10. José Eduardo Feldman Montikov
  11. Pedro Arturo Frías Boaglio
  12. Alberto Armando Garbiglia Giraudo
  13. Alfredo Mario García Perrone
  14. Sergio León Kacs Lacroix
  15. Juan Carlos Luna Wierna
  16. Carlos Laudelino Manfil Ocampo
  17. Ernesto Martín Mora Jaime
  18. Gustavo Gabriel Olmedo Villegas
  19. Francisco Victor Pana Sosa
  20. Néstor Alberto Pedernera Ecosteguy
  21. Hugo Reynaldo Penno Moreno
  22. Antonio Enrique Piovoso
  23. Rodolfo Prestipino Malachane
  24. Miguel Ragone D’Angelis
  25. Eduardo Requena Alonso
  26. Carlos Rivada
  27. Ernesto Rojas
  28. Miguel Sánchez
  29. Rubén Santucho
  30. Delfor Soto Mira
  31. Ricardo Tissera Varela
  32. Rubén Yáñez Velarde
  33. Néstor Zuppa Rapacini

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