El deporte, entendido como un fenómeno social, está atravesado por dimensiones culturales y políticas. No solo es espacio de alta competencia; también de formación. Por eso resulta un escenario potable en la construcción de Memoria, Verdad y Justicia. Además, entre los 30 mil desaparecidos que dejó el genocidio hay, al menos, 270 deportistas, según la investigación del periodista Gustavo Veiga. De ellos, 33 eran futbolistas, deporte que fue utilizado por la última dictadura como elemento propagandístico a través del Mundial 78.
Por estas razones y varias otras, a 50 años del inicio de la más asesinas de las dictaduras, personalidades de distintas disciplinas consultadas por Zeapp Sports reflexionan sobre por qué es importante decir con firmeza Nunca Más.
Lucas Bruera, arquero de Carabobo de Venezuela
Hoy se cumplen 50 años del último golpe de Estado y, paradójicamente, a mis 28 años lo tengo muy presente. No solo porque en mi familia se llevaron detenido para luego desaparecer para siempre a mi tío Carlos Eduardo Lugones, sino porque entre tanto negacionista y reivindicador que anda dando vueltas, hoy es súper importante alzar nuestras banderas del NUNCA MÁS y dejar de romantizar uno de los peores (si no el peor) suceso de nuestra historia que ha despojado de esta tierra al menos a 30.000 almas. Escribo este pequeño mensaje desde Valencia, Venezuela, con la esperanza de llegarle a alguien que no tenga muy claro en qué lugar de la historia posicionarse: debe ser del lado del bien, junto a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. En especial, con la nuestra y eterna Felisa Lugones! 30 mil compañeros desaparecidos presentes, ahora y SIEMPRE.
Nicolás Cicileo, jugador de Los Leones
A 50 años de uno de los momentos más oscuros de nuestro país, elijo reivindicar la memoria colectiva. Frenar, recordar y sostener el Nunca Más es nuestra mejor respuesta al miedo, la angustia, el terror y la represión que sufrió la sociedad argentina en aquellos años. El deporte puede tomar la posta y demostrar que todos podemos tener ideas, opiniones y pasiones distintas, pero que más allá de eso, tenemos que respetarnos y formar un gran equipo que nos lleve a festejar y disfrutar entre todos de ser parte de este país tan lindo, con personas y una cultura tan increíble.
Nicolás Della Torre, jugador de Los Leones
Creo que es importante mantener la memoria en todos los aspectos, no solo en el deporte. En los tiempos que corren, algo que es noticia esta semana, en pocos días la gente lo olvida. Se lo atribuyo a la tecnología y a la sobreestimulación de información. También creo que es importante tener un Estado presente que apoye y estimule aquellas cosas que no queremos volver a repetir. En este aniversario se me ocurre pensar en las 30 mil personas que desaparecieron solo por pensar diferente. Como dice la frase: “Una persona que no conoce su pasado está condenada a repetirlo".
Matías Módolo, entrenador de Chacarita
Mantener viva la causa es una responsabilidad colectiva. Tener presente los hechos más dolorosos de nuestra historia no significa quedarse en el pasado, sino reafirmar principios fundamentales para la convivencia democrática. Los delitos de lesa humanidad son universales e imprescriptibles, eso hay que sostenerlo con firmeza y claridad, y no es opinable. Quienes formamos parte del mundo del deporte —entrenadores, futbolistas, dirigentes y formadores— tenemos también un rol educativo. Muchos jóvenes miran lo que hacemos, escuchan lo que decimos y toman nuestras actitudes como referencia. Por eso, es valioso que podamos transmitir valores que vayan más allá del resultado de un fin de semana. El fútbol es una gran herramienta de desarrollo, los clubes aportan mucho para fortalecer los valores que queremos para el futuro.
Waldo Kantor, exjugador de vóley y medallista olímpico en Seúl 88
Estoy convencido, sobre todo en estos momentos de extremo negacionismo, que todas las federaciones, incluso el COA (Comité Olímpico Argentino), deberían acuñar esas tres palabras tan potentes en acción. Memoria, Verdad y Justicia, enarbolarlas en cuanta manifestación sea posible, tenerlas siempre presentes y transmitirlas. El deporte tiene esa capacidad inmensa de difundir, para que las y los deportistas de hoy sepan qué pasó y qué no debe volver a pasar, cuáles son los valores a defender y que NUNCA MÁS nadie, y mucho menos una dictadura, pueda cometer semejante barbarie (Clic acá para leer su testimonio completo).
Mariana Gaitán, exfutbolista de Vélez, UAI Urquiza y Boca
No hay que olvidarse de todo lo que pasó: abuso de poder, represión, secuestros, 30 mil desaparecidos, torturas, robos, detenciones y los vuelos de la muerte. Debemos tener memoria y reivindicar nuestros derechos humanos, valorar cada vez más la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que son mucho más fuertes de lo que pensamos, y acompañarlas es lo más lindo que hay. Todos, todas y todes juntes podemos ayudar, ser empáticos con el otro, darle valor a la vida, dejar el ego y estar más cerca de los demás. Eso se perdió, se perdieron valores, hay mucho egoísmo hoy en Argentina y creo que para uno, como ser humano, estar en el lugar del otro es muy importante. Hay que saber que el Nunca Más es una frase muy grande, de mucha lucha. Indispensable para todos. Que ese Nunca Más sea como esa frase que te llega al alma, que te reinvindica y enseña. Que esa memoria ayude a marcar lo que está mal, enseñe a construir al otro, a explicarles a los otros lo que pasó. Esa conciencia social que falta en muchos estaría bueno enseñarla y, fundamentalmente, valorar nuestros derechos.
Matías Lescano, arquero de Luján y de largo recorrido por el ascenso
Se cumplen 50 años del golpe militar que marcó la historia de nuestra patria, en su capítulo más oscuro. Hoy, que los monstruos del olvido y el negacionismo arremeten con todas sus fuerzas, es necesario que levantamos las banderas de la memoria. Para que nunca más vuelva el terrorismo de Estado. Más que nunca leamos historia, contemos a nuestros niños y jóvenes lo que pasó. Memoria, verdad y justicia. 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos presentes, ahora y siempre.
Diego Valeri, exfutbolista de Lanús y Porto
Seremos engañados por un rival de mil cabezas, mil razones y mil jugadas, si caemos en la tentación de pensar que el deporte, específicamente el fútbol, no es un espacio donde luchar por la verdad y la justicia.Acá su texto completo para zeapp.site.
Claudio Morresi, exfutbolista de Huracán y ex secretario de Deportes de la Nación, tiene a su hermano Norberto desaparecido
Fue sumamente importante el compromiso que tuvieron, a través de los años, los seleccionados argentinos y los deportistas en general para que la sociedad tome conciencia de lo que ha sido la dictadura genocida que instauró el terrorismo de Estado el 24 de marzo de 1976. Cuando las Abuelas de Plaza de Mayo necesitaron que las acompañen en la búsqueda para recuperar la identidad de más de 400 personas, se encontraron con Diego, Lionel, las Leonas, los diferentes seleccionados argentinos de futbol, los planteles de Boca River y decenas de clubes y de federaciones deportivas, que a través del tiempo las abrazaron y se sacaron una foto con ellas con un cartel o bandera que decía: “Si tenés alguna duda, acercate a Abuelas”. Tal vez algún día se sepa en cuánto influenció en algún joven, ver esas fotos y a partir de esto, tomar la decisión de acercarse a Abuelas, permitir que le tomen una gota de su sangre y una vez analizada sumarse a los 140 nietos y nietas recuperados. En este compromiso que han tenido los deportistas también tenemos que sumar que en cada 24 de marzo han posado con diferentes carteles que reafirman el “Nunca Más”. Frase que tomó la gran mayoría de los habitantes de nuestro país para que, a través de la justicia, se condene a quienes cometieron crímenes de lesa humanidad y que cumplan en la cárcel su condena.
Tenemos que tener presente que muchos clubes tenían como socios honorarios a varios jerarcas de la dictadura y mediante decisiones de sus comisiones directivas, las instituciones limpiaron de sangre sus actas y anularon estos títulos horrorificos. Hoy, en muchos clubes existen, a partir de la organización de sus socios, las subcomisiones de Derechos Humanos. Áreas que investigan para determinar cuántos y quiénes son los socios que los Falcón verdes con personal paramilitar, secuestraban de casas, fabricas, universidades, calles o iglesias, los llevaban a un centro clandestino, los torturaban con picana, “submarino” o golpes, les inyectaban ketalar o, como ellos le decían, “pentonaval”, para adormecerlos, los subían a un camión, los trasladaban a Aeroparque o Campo de Mayo, los subían a un avión Skyvan y los tiraban vivos al mar. Estas comisiones entregan a los familiares de los socios, los carnets actualizados de cada uno de ellos, realizando un gran acto de amor, al tener cada familia el carnet de su ser querido, y reafirmando la lucha diaria que tenemos que tener para no olvidar lo sucedido. A 50 años del golpe, es imperioso que desde el deporte haya una muestra clara y contundente de presencia en cada espacio físico (clubes, federaciones deportivas) y de cada integrante de la comunidad deportiva (deportistas, entrenadores, dirigentes, periodistas) reafirmando lo que la mayoría de nuestro pueblo ha decidido durante tantos años, que no es ni más ni menos que los responsables de los crímenes de lesa humanidad deben ser castigados, que las nuevas generaciones sepan lo ocurrido, que el Estado sostenga las áreas relacionadas a los derechos humanos con todo lo necesario para seguir con la búsqueda de las personas nacidas entre 1976-1983 a las que les han cambiado su identidad. Es necesario desde el deporte un mayor compromiso para que la Memoria siga presente en nuestro país, la Verdad de lo sucedido sea recibida por cada niño que nazca en nuestra patria y que la Justicia llegue a cada uno de los que han contribuido con la dictadura cívico militar del 24 de marzo de 1976.
Matías Cano, arquero de Bella Italia de Uruguay, ex Real Pilar y Cobreloa
Es un momento ideal en la historia argentina para hacer memoria y entender que la última dictadura no fue solamente militar, sino cívico-militar, con participación directa de los medios de comunicación y de los Estados Unidos, que fue el primero en darle validez al golpe. Todos sabemos que en esa época estaban atrás de varios países de Latinoamérica que no seguían las políticas de ellos y, a través de la violencia y los golpes militares, fueron desestabilizando gobiernos populares en la región. Argentina no fue la excepción, sino uno de los países bajo el Plan Cóndor. Por eso es un momento ideal para hacer memoria, porque están cerrando fábricas todos los días, la gente se queda sin laburo, la apertura indiscriminada de importaciones hace que la industria nacional quiebre o vaya camino a eso. Es común prender la televisión y ver que hay una fábrica cerrando o empleados que se atrincheran porque no quieren quedarse sin el plato de comida. La dictadura dejó 30 mil compañeros desaparecidos -porque fueron 30 mil pese a que hay un gobierno negacionista que pone en duda el número de secuestrados y torturados-, sino que creó 300 centros de detención para ese fin. Es importante que la frase Memoria, Verdad y Justicia no sea una frase hecha, sino que, como suele pasar a lo largo de los años, este 24 de marzo nos encuentre unidos bajo una misma consigna más allá del cuadro del que seas hincha o partido político que te represente más. Todos sabemos que es una fecha de unidad y hoy más que nunca, bajo estas políticas y plan económico tan parecido al de la dictadura, debemos entender que cuando dijimos Nunca Más era Nunca Más y hay que defender ese lema. Y poner el grito bien alto por los compañeros que fueron desaparecidos.
Damián Stazzone, exjugador de futsal y actual DT de la Selección Argentina
Desde hace muchos años voy a las marchas cada 24 de marzo. Tengo muchos amigos y familiares militantes de derechos humanos. Desde chico siempre me inculcaron la importancia de esta fecha y mantener la memoria de lo que pasó en la dictadura. Después tuve la posibilidad de estudiar, aprender un poco más y más allá de toda la historia e información de lo que pasó, en el deporte siempre traté de tener referencias e inspiraciones, aunque no tengan nada que ver con el deporte. Es lo que me pasa con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que fueron un ejemplo de luchar en contexto de mucha adversidad, mantener siempre la pasión por ir atrás de lo que creían que era justo, tener miedo pero intentar superarlo. Creo que, sobre todo en este clima de época en el que parece que está bien ser individualista y egoista, que lo único que vale es la plata y ya no hay respeto por nada, no podemos perder como referencia algo que nos debería poner orgullosos como argentinos. A veces siento que se valora más a nivel mundial, sobre todo en Latinoamerica, que acá. Ojalá vuelva a ser un 24 de marzo con las calles y la plaza llena, que podamos seguir disfrutando a la generación de las Abuelas, seguir teniendo encuentros con ellas y que se siga trabajando desde Hijos para que no se pierda una de las causas que a mí como argentino más orgulloso me pone.
Mónica Santino, exjugadora, periodista y directora técnica
El deporte es un derecho humano y como tal excede lo que ocurre en una cancha, una pista de atletismo o un ring. Es parte de la cultura popular y activo protagonista de la historia. El terrorismo de Estado en Argentina secuestró y torturó a deportistas, ademas de obreros, sindicalistas, docentes y periodistas. La memoria es un músculo que debe ser entrenado para que no nos gane el olvido. Las banderas de una sociedad más justa, que piense al deporte como un derecho, es el legado que nos dejan lxs desaparecidxs y los/las que siguen sufriendo injusticias en democracia. El deporte no olvida, el partido siempre vuelve a empezar.
Mauro Amato, exfutbolista que pasó por Estudiantes de La Plata y Atlético Tucumán
Reivindicar la memoria para mí es un acto de resistencia contra el olvido, contra el negacionismo, contra la represión y, sobre todo, contra la falta de humanidad y empatía con el pueblo. Eso quizá nos hace recordar que los derechos y libertades que tenemos ahora fueron el resultado de esas luchas. Para mí, reivindicar la memoria es humanizar. Y tenemos la responsabilidad, desde el deporte en este caso, pero desde la vida misma, dejar un legado consciente a las nuevas generaciones sobre la Memoria, Verdad y Justicia. Si bien no tengo ningún familiar desaparecido ni relación directa, sí tomé conciencia a través de la lectura del libro Nunca Más. Me causó tanto dolor y sufrimiento que quería expresarme y se me ocurrió hacer una remera que tenía cuatro pañuelos blancos y decía “aguanten las Madres”. Eso fue cuando jugaba en Atlético Tucumán en el año que como gobernador estaba Antonio Domingo Bussi, genocida feroz de la dictadura. Así inicié mi lucha, en búsqueda de tener conciencia social y que no se olviden las atrocidades que se habían cometido.
Fernando Signorini, expreparador físico de Diego Maradona y la Selección Argentina
Debo admitir que cada vez que se aproxima el 24 de marzo no puedo hacer nada por evitar que mi estado de ánimo se vea invadido por una renovada mezcla de tristeza y asombro que, invariablemente, altera mi estado emocional. Tristeza, al evocar esas 30 mil víctimas que pagaron con sus vidas el sueño de participar en la construcción de una sociedad más justa, libre y soberana. Asombro, al volver a constatar una vez más, el primitivo e ilimitado salvajismo con el que las clases dominantes masacran con brutalidad a quienes se atreven a atentar contra la "buena salud" de sus obscenos y vergonzosos privilegios. Hace ya varios años, en Lincoln -mi lugar de origen- el grupo de derechos humanos de esa ciudad editó un libro en homenaje a nuestros ocho desaparecidos para que, bajo el titulo de "8 Robles", llegara a las futuras generaciones, como un fiel testimonio de la noche más oscura de nuestra patria. Por eso, en este cinquentenario, seguiré compartiendo "su pasión, su rebeldía, su desprecio feroz por la codicia y guardaré como brisas de alegría sus voces que de noche me acarician...". Debemos seguir obligándonos a continuar comprometidos en la irrenunciable lucha de reclamar, recordar y proyectar el inalienable derecho a la Memoria, la Verdad y la Justicia.
José Luis Lanao, periodista, exjugador y campeón mundial juvenil del 79
Qué hacer con el sucio pasado. Con el odio ciego, larvado, de días y tiempos desnudos, sinuosos. Qué hacer con el miedo, con la ira muda, con el recelo. Todo duele en el recuerdo. El dolor está. Siempre está. Está en la carne, en los huesos, en los silencios huérfanos, deshabitados. Ese dolor que te zarandea y te disuelve bajo esa capa viscosa donde la figura humana dejó de conmover y la violencia obscena se normalizó. Tanto odio cansa. Pero vuelve. Siempre vuelve. Mas allá de las sombras solo queda el abismo en la noche más oscura. Ahí fuera está la memoria, que supura. Cierra los ojos y la verás. Sal a buscarla. No dejes que te la roben. Sin palabras no hay narración, y sin narración no hay identidad. Con la dictadura se fueron miles de ojos, miles de voces, dejando una tierra arrasada, estéril, sembrada de sueños poblados de lobos. Con ella desaparecieron numerosos deportistas de distintas disciplinas. El deporte también debe defender su memoria. Ahora más que nunca necesitamos de los abrazos de piel que la vida nos ofrece. La única forma de hacer algo útil con el futuro es tener el pasado siempre presente.
Candelaria Herrera, jugadora de vóley de Las Panteras
Recordar esas historias dentro del ámbito deportivo ayuda a reconocer que incluso los espacios que parecen “neutrales” también fueron atravesados por la violencia y la injusticia. Como deportistas que fueron perseguidos o silenciados. Además, el deporte tiene un enorme poder de visibilización y de unión, entonces puede ser una herramienta muy fuerte para educar, generar conciencia sobre la justicia y valores humanos. A 50 años del golpe de Estado, por un lado, encuentro una tristeza profunda por todo el dolor y las vidas perdidas. Pero también una sensación de responsabilidad de no olvidar, la de seguir hablando del tema y de aprender de lo que pasó para que no se repita Nunca Más. Aunque no lo haya vivido directamente, escuchar las experiencias de mis papás hace que reflexione con mucha tristeza.
Ignacio Bogino, exfutbolista de paso por Patronato y Temperley
Es importante conservar la memoria en todos los ámbitos, no solo el deporte. Entiendo, sí, que el fútbol es un lugar de relevancia en nuestra sociedad. El compromiso, por lo tanto, es fundamental. Lo que pasó hace 50 años no puede volver a pasar, y para eso se tiene que haber justicia y compromiso. Sin memoria no hay identidad.
Ángel Cappa, exentrenador de River y Huracán
Lo que me interesa destacar del golpe ejecutado el 24 de marzo del 76 es la participación directa en la preparación y ejecución de las grandes empresas nacionales y extranjeras, pero sobre todo las primeras. Porque en ocasiones se valieron de los militares para tener la libertad de hacer lo que les daba la gana, de la explotación absoluta gracias a la anulación de la oposición, como denunció Rodolfo Walsh, que les permitiera enriquecerse mucho más y además que interrumpiera el avance de los sindicatos combativos, algo que estaba ocurriendo no solo en Argentina sino en toda América Latina. Y el golpe, en el cual intervino indirectamente Estados Unidos, barrió con todo lo que ocurría en Uruguay, Chile, Brasil y Argentina para aplicar ese plan imperialista de hambre con el cual se favorecían los emperesarios que luego hablan en defensa de la democracia. Tenemos que aprender lo que significa democracia para ellos. También se utilizaron a las Fuerzas Armadas que fueron preparadas por Estados Unidos para aplicar la tortura, represión, asesinatos... Y hay que tener en cuenta la delincuencia que hubo dentro de estas, que robaban propiedades de los detenidos y a los recién nacidos. Se convirtió en una mafia con absoluta impunidad para hacer lo que quisieran, sin escrúpulos. Porque tirar gente de los aviones, torturar y violar mujeres servía para crear terror e inmovilizar a la oposición, a la clase trabajadora. Eso me gustaría destacar porque estos empresarios están bancando al gobierno de Milei, un gobierno sometido a un fascista delirante como Donald Trump, que pone en peligro al mundo entero y está generando guerras por todas partes. Tenemos un gobierno sometido a este criminal terrorista al que le entregan los bienes comunes porque lo apoyan y sostienen. Pero no solo Trump, sino los empresarios que luego hablan de la democracia. A este gobierno no le interesa, la menoscava, se burla. También hay que recordar que a los dos días de asumir la dictadura criminal argentina, el Fondo Monetario Internacional le otorgó un préstamo enorme que ya estaba programado no solo por empresarios, sino por economistas al mando de José Martínez de Hoz. Cuando las grandes empresas hablan de democracia, para ellos es esto la democracia.
Facundo Sava, entrenador de Sarmiento y exjugador
El deporte forma parte esencial de la vida social y cultural de los argentinos. Su historia no puede contarse de manera aislada. Recordar el contexto en que ocurrieron grandes eventos permite evitar relatos incompletos. Por ejemplo, mientras se jugaba el Mundial 1978, también ocurrían graves violaciones a los derechos humanos. Sostener esa memoria fortalece la ética del deporte. Ayuda a mirar el presente con pensamiento crítico. Recordar es una forma de justicia. Se trata de una etapa muy dolorosa. Recordarlo y manifestarse cada 24 de marzo suele despertar emociones fuertes: tristeza por las víctimas, empatía con las familias que aún buscan verdad, y una sensación de gravedad por lo que significó. Hay que sostener la memoria colectiva. El 24, como cada año, participaré de la maratón en Morón por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
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Bruno Urribarri, exfutbolista e integrante del CT de Ramón Díaz
En este 24 es muy importante recordar desde dónde venimos y a dónde no queremos volver jamás: a esa parte de la historia sangrienta, violenta y autoritaria. Debemos ser conscientes de lo que pasó y debe atravesarnos más allá de nuestra ideología y valores. La única forma de tener un futuro es en democracia. En tiempos en los que se intenta minimizar o cambiar el rumbo de la historia, hay que saber que lo que pasó es innegable, no se puede cambiar. El deporte, junto con la educación, son dos claves importantes para generar conciencia. Me tocó ser jugador profesional durante 16 años y si bien mi carrera no fue de las más importantes, pude entender y sentir qué representa el jugador para la sociedad. Es clave entender a quiénes y qué representamos para hacernos cargo de ese lugar que te da la sociedad. Hay que recoger el guante, aunque también respeto a quienes no se involucran por los motivos que fueran. En mi caso, fue un aprendizaje que tuve a lo largo de mi carrera. Muchos años no me hice eco de lo que podía significar para un socio lo que yo hiciera dentro o fuera de un campo de juego. Esa conclusión la vislumbré después de los 30.
Jon Uriarte, medallista de bronce con el vóley en Seúl 88
El aniversario de los 50 años nos encuentra de nuevo en la lucha contra el autoritarismo, la cancelación de derechos y el desfalco a los sectores populares. Desde el Deporte queda muy claro que la expresión de nuestro potencial, irremplazable para el desarrollo del Pueblo, viene de la mano de un proyecto de país que incluye a todos y todas. Hoy más que nunca, es pertinente el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia. A la violencia del Estado, a la puerta que abrió el genocidio en nuestro país, Nunca Más.
Facundo Bruera, delantero de Barracas Central
El fútbol es un espacio que busca generar alegría, pero también es un lugar donde se puede generar reflexión. Por eso, es importante que pensemos sobre lo que pasó en la dictadura para que no vuelva a ocurrir. Ya como sociedad le dijimos nunca más a la vulneración del Estado de derecho y no podemos volver atrás. Mi familia sufrió de cerca estas consecuencias. Mi tío abuelo, Eduardo Lugones, fue desaparecido y, por lo que me contaron, le hubiese encantado verme jugar al fútbol. Le decían Toto, era hincha de San Lorenzo y viajaba de 25 de Mayo a Boedo a ver los partidos.
Matías Manna, analista de video de la Selección Argentina
El Nunca Más fue pionero a nivel mundial, un pacto identitario y civilizatorio en la Argentina. Al igual que la educación pública, siempre estará en tensión en nuestro país. Hay conquistas que solo se sostienen si se las defiende.
*Extraído de su cuenta de Instagram @mannamatias.
Matías Gigli, exdelantero que vistió las camisetas de Belgrano y Aldosivi
Siempre es importante mantener la memoria, no hay que olvidarse de todo lo que pasó en Argentina en esa época. Hoy uno no se da cuenta o muchos no saben lo que se vivió. El deporte fue el escape y la salvación de muchos. Hay que educar mucho más a los chicos desde el deporte, implementarlo en la escuela. Por mi edad, no tenía noción de lo que pasaba en ese momento, pero a través de mi vida, leyendo y escuchando cosas de la época, me invade una enorme tristeza. Pensar que no se podía opinar o salir a la calle tranquilo es algo que nunca voy a entender. Ojalá sea un capítulo que nunca más se viva en Argentina.
Federico Slezack, jugador de Villa San Carlos
Hay que mantener activa la memoria sobre la trágica situación que vivió el país para que no vuelva a ocurrir. Valorar el trabajo de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, esa lucha incansable y ejemplar que tantos años después sigue dando sus frutos. Creo que las generaciones jóvenes no tenemos que olvidar lo ocurrido, sobre todo en tiempos donde hay ciertas libertades para poner en duda estos temas con mucha liviandad. Nunca Más tiene que ser algo que esté cada día más fuerte.
Mariángeles Cossar, jugadora de vóley de Boca
A 50 años del golpe de Estado que cambió para siempre la historia de nuestro país, es nuestro deber como sociedad seguir el camino y el ejemplo de nuestras Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de todos los organismos de Derechos Humanos que nunca se dieron ni se van a dar por vencidos en la búsqueda de la MEMORIA, la VERDAD y la JUSTICIA como eje central de nuestra DEMOCRACIA. Menos aun cuando estamos en presencia de un gobierno que busca constantemente negar los horrores sucedidos durante dicha dictadura cívico-militar. Vivo a media cuadra de uno de los ex centros clandestinos de detención y todos los días paso caminando por en frente. Leo los nombres de los detenidos en ese lugar y no paro de pensar en que ni medio siglo ni miles de años tienen que ser motivo suficiente para olvidarnos de esta parte horrible de nuestra historia, porque hasta que no sepamos en dónde está el último desaparecido y no recuperen sus identidades los más de 300 bebés robados, no hay que parar. Ojalá que ser negacionista de la página más oscura de nuestra historia vuelva a dar vergüenza. Se lo debemos a todas las familias que hoy en día siguen sufriendo las consecuencias. Que los más de 40 años de democracia no nos nublen las ideas ni la convicción de defenderla hasta las últimas consecuencias en nombre de todos los compañeros y compañeras que lucharon para que así sea. Por los 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos y desaparecidas presentes, ahora y siempre.
César Carignano, escritor y exdelantero de Colón y Rafaela, entre otros
La memoria es, entre tantas cosas, un músculo: si no se lo entrena, se atrofia, se comprime, pierde fuerza. Fuerza y vida. Deja de ser, prácticamente. Y en ese dejar de ser, pierde su esencia. La memoria es, además, dinámica. Debe adaptarse a los tiempos que corren para seguir siendo presente. Las generaciones cambian y si la forma de comunicarla no se adapta, se hace difusa y confusa. Y se abraza al olvido, como muchos desean. La memoria también, y por sobre todas las cosas, es una construcción colectiva, de equipo. Necesita de un trabajo de millones para ser escrita y precisa de esos mismos millones y muchos más para sostenerse con vida a través del tiempo. Músculos, dinámica y trabajo de equipo. Allí se unen la memoria y el deporte. Comparten características, necesidades y protagonistas. Por eso han ido de la mano siempre. Y por eso, infinidad de deportistas han hecho de la lucha de nuestras víctimas un símbolo en sus atuendos deportivos y en sus voces públicas. Porque saben que, a través de la onda expansiva que solo el deporte genera, todo late, todo revive. Y porque es necesario que no se apague la llama del recuerdo para que el terror nacido del Estado en este suelo no renazca Nunca Más.
Agustín Pellettieri, exfutbolista que pasó por Racing y Lanús
En tiempos donde los límites se desafían todos los días, siempre MEMORIA, VERDAD y JUSTICIA. Hoy más que nunca: ¡NUNCA MÁS!
*Colaboró con esta producción Matías Besana.
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