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El hombre que ‘estafó’ a la Premier League y jugó 53 minutos inolvidables

Cómo una llamada y una mentira bastaron para que un desconocido debutara en la élite inglesa.

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Por Bruno Distefano
Ali Dia, la estafa de la Premier League
Ali Dia, la estafa de la Premier League
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Hay historias en el fútbol que desafían la lógica y la memoria de los estadios. La de Ali Dia es, sin dudas, una de ellas: un hombre que se presentó en el fútbol inglés bajo un nombre, una historia y una conexión que jamás existieron, y aun así logró jugar en la Premier League. Ese episodio ha quedado marcado como uno de los capítulos más insólitos de la liga inglesa; no solo por lo que pasó en 1996, sino por cómo un simple engaño expuso las vulnerabilidades del fútbol profesional en un momento en el que los controles eran menos rigurosos.

Ali Dia nació el 20 de agosto de 1965 en Dakar, Senegal, y su trayectoria antes de aterrizar en Inglaterra fue la de un futbolista que transitó por clubes de bajo perfil en Francia y Alemania, sin dejar huellas significativas y con pasos efímeros por equipos semiprofesionales o de divisiones menores

La temporada 1996/97 ya estaba en marcha cuando su nombre apareció de repente en los despachos de Southampton, un club de la Premier League que atravesaba un inicio de campaña irregular y comenzaba a verse golpeado por lesiones en su plantel de ataque.

El episodio se fraguó en una llamada telefónica que recibió el entonces entrenador Graeme Souness. Al otro lado del hilo, alguien aseguraba ser George Weah, el delantero liberiano que había sido galardonado con el Balón de Oro y el título de Mejor Jugador del Mundo en 1995, recomendándole a su “primo” Ali Dia como un atacante capaz de marcar diferencias. Según esa voz, Dia había jugado en el Paris Saint-Germain y tenía experiencia internacional con la selección de Senegal, incluso con 13 presencias. Todo ello resultó falso.

Ali Dia, la estafa de la Premier League
Ali Dia, la estafa de la Premier League

Souness confió en la recomendación en un contexto de apremio y firmó a Dia por un mes bajo la premisa de que podría ser un recurso ofensivo vital. Las afirmaciones nunca se verificaron formalmente: no existían registros comprobables de que Dia hubiese jugado en PSG ni en selecciones nacionales, y mucho menos que tuviese relación familiar con Weah. 

Dia entrenó con el equipo y, pese a no impresionar en ninguna práctica, acabó inscrito en la plantilla. Su gran oportunidad llegó el 23 de noviembre de 1996, en un Southampton vs Leeds United por la Premier League 1996/97. Matt Le Tissier, la gran figura de los Saints, sufrió una lesión en el primer tiempo y Dia fue llamado desde el banco para reemplazarlo. Con la camiseta número 33, debutó en el máximo nivel del fútbol inglés

Lo que siguió fueron 53 minutos que quedarían para siempre en los anales del deporte británico. Dia se mostró desorientado, impreciso y completamente superado por la velocidad del juego. Sus toques no encontraron cohesión, sus movimientos carecieron de propósito y, en la mirada de compañeros y rivales, la presencia del senegalés evocaba la imagen de un futbolista fuera de lugar por completo. 

Cuando el reloj marcó el minuto 85, fue relevado para que ingresara Ken Monkou, más por necesidad que por convicción técnica. El Southampton terminó perdiendo 0-2 esa tarde.

Ali Dia, la estafa de la Premier League
Ali Dia, la estafa de la Premier League

Pocos días después, Souness se comunicó con el verdadero George Weah, quien negó conocer a Dia o haber hecho alguna recomendación. El engaño se develó. La prensa inglesa no tardó en bautizar la historia como uno de los mayores embaucados en la historia de la Premier League, y el nombre de Ali Dia se convirtió en sinónimo de la anécdota más sorprendente de los noventa. 

La carrera de Dia como profesional terminó tan rápido como había empezado: fue liberado por Southampton apenas concluido ese breve contrato. Luego jugó en equipos semiprofesionales como Gateshead, donde marcó un par de goles en ocho partidos antes de desaparecer de los focos del fútbol competitivo —aunque su figura jamás se fue de la memoria colectiva del deporte inglés.

Con el paso del tiempo, la figura de Ali Dia oscila entre el engaño y la fascinación. Algunos lo recuerdan como un “estafador” —haciendo eco de la famosa canción de los hinchas del Southampton: “Ali Dia is a liar”—, mientras que otros ven en su historia la ilusión de un hombre que, con audacia, consiguió lo que pocos soñadores logran: pisar un campo de Premier League, aunque solo fuera por 53 minutos. 

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