A días del sorteo de la Sudamericana, Damonte fue echado Boston River tras ¡siete partidos!
El argentino asumió en diciembre y apenas le pudo ganar a Racing de Montevideo en la ronda preliminar del segundo torneo en importancia del continente. No cosechó victorias en el plano local y se fue de común acuerdo.

Israel Damonte se encontraba sin club desde octubre de 2024, luego de dejar Sarmiento de Junín. Poco más de un año después, Boston River de Uruguay decidió apostar por él y parecía que el movimiento le daba frutos al equipo, que venció a Racing de Montevideo y accedio al cuadro principal de la Copa Sudamericana. Si embargo, a poco más de tres meses y siete partidos en total, fue despedido por malos resultados.
De momento, el conjunto charrúa no hizo publicaciones al respecto ni comunicados a través de sus canales oficiales en redes sociales. Sin embargo, según pudo saber Zeapp Sports, fue una salida de común acuerdo entre Damonte y la cúpula dirigencial de la institución.
Si bien ganaron un partido a nivel internacional, el balance es más que negativo: siete encuentros, una victoria, dos empates y cuatro derrotas, las últimas dos de local ante Liverpool y Racing por el campeonato uruguayo. Todo esto a menos de tres días del sorteo de la fase de grupos de la Sudamericana.
Inédito: el VAR anuló un gol de Boston River... ¡por una falta de Damonte!
Lejos de resultados deportivos, la etapa de Damonte en el Sastre quedó marcada por un peculiar episodio. Es que en el encuentro entre Boston River y Danubio, por la segunda fecha del torneo uruguayo el VAR intervino para anular un gol por una infracción del propio DT.
La jugada ocurrió a los 11 minutos del segundo tiempo, con Danubio arriba por 2-0 en el marcador. En ese momento, Nicolás Azambuja salió en velocidad por la izquierda y, al abandonar el campo, impactó contra Damonte, quien estaba fuera del área técnica. En la continuidad, la visita recuperó la pelota y Francisco Bonfiglio marcó el descuento, pero el festejo duró poco.
Los futbolistas de la Franja protestaron de inmediato y el árbitro Esteban Guerra frenó el encuentro tras el llamado del VAR. Desde la cabina, Andrés Cunha y Daniel Fedorczuk advirtieron que el entrenador había interferido físicamente en la acción, bloqueando al rival e influyendo en el desarrollo de la jugada. Luego de revisar la maniobra en la pantalla, el juez retrotrajo todo. Anuló el gol, sancionó tiro libre en el punto del choque y amonestó al DT argentino, al considerar que su intervención alteró el curso normal del juego. El fallo se ajustó al reglamento y dejó una imagen poco habitual en el fútbol profesional.





