El olor a marihuana, una queja ya clásica en el Abierto de Estados Unidos
El olor a marihuana, una queja ya clásica en el Abierto de Estados Unidos

Nueva York, 29 ago (EFE).- El olor a marihuana, todo un clásico en la ciudad de Nueva York, se ha convertido también en una queja reiterada de los tenistas más reputados del Abierto de Estados Unidos, a los que se unió el serbio Novak Djokovic.
"No soy un gran fan de ese olor, más bien de ese hedor. Pero aquí es legal, y de algún modo tenemos que aceptarlo como es. Lo notas en todas partes, en los entrenamientos, en los partidos. Sencillamente, es así", resumió el serbio en la rueda de prensa del jueves.
Efectivamente, el Abierto de EE.UU. no es una excepción en una ciudad donde la marihuana puede olerse desde las 8 de la mañana, consumida por los obreros de la construcción o los cajeros de un supermercado antes de comenzar su jornada laboral, a los que luego se suman otras categorías profesionales -o de desocupados- que dejan durante todo el día efluvios inconfundibles.
A los turistas que vienen a Nueva York les sorprende sobremanera el ubicuo olor a hierba, que muchas veces es preferible al olor a basura y descomposición que en los veranos se apodera de las calles de la Gran Manzana.
En una ocasión, el propio alcalde Eric Adams lo reconoció sin pestañear: "Yo no huelo (a basura), será porque tengo una nariz neoyorquina (...) La primera cosa que huelo ahora mismo es a marihuana. Parece como si todo el mundo se estuviera fumando un porro", dijo Adams antes de echarse a reír.
Quejas ya familiares
Pero los tenistas sin la nariz neoyorquina del alcalde se extrañan de que la hierba se consuma de manera tan impune y tan general en un recinto pensado para el deporte pero en el que el alcohol -justo es reconocerlo- se consume igualmente a raudales, y a precios mucho más prohibitivos que la marihuana.
En esta edición de 2025 fue el noruego Casper Ruud el primero que mostró su fastidio, y vinculó su pobre rendimiento con el belga Rapahel Collignon a los olores que le llegaban de la grada.
"Es bien molesto estar jugando, cansado, y solo a pocos metros de ti ver a alguien fumando marihuana. No podremos hacer nada hasta que cambie la ley, y tengo grandes dudas de que eso vaya a pasar", aseguró a una radio de su país. "Para mi, esto es lo peor de Nueva York, ese olor que está en todas partes".
Djokovic y Ruud no hacen sino unir sus voces a la letanía de tenistas enfadados por las nubes que deja sobre las pistas el humo de la marihuana: similares quejas ha proferido antes que ellos el australiano Nick Kyrgios en 2022, el alemán Alexander Zverev o la griega Maria Sakari, estos últimos en 2023.
El cannabis es legal en Nueva York desde marzo de 2021 para los mayores de 21 años (como el alcohol), una medida muy permisiva que no es general en Estados Unidos. Por consiguiente, el cultivo de esa hierba y su venta son también legales, aunque las tiendas de marihuana sean todavía escasas.
Javier Otazu


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