El presidente de Recoleta, rival de San Lorenzo, jugó en Primera con 51 años y quiere hacerlo contra Neymar
Luis Vidal es el mandamás del equipo que debuta ante el Ciclón en la Sudamericana. Pero su historia va mucho más allá de la dirigencia: se convirtió en el jugador más longevo en debutar en la Primera División paraguaya y está inscripto en la lista de buena fe de la Copa esperando el OK de la Conmebol para jugar.
El ingreso del presidente que se convirtió en el jugador más longevo del fútbol paraguayo.
Luis Vidal no es un presidente de fútbol común. El máximo dirigente del Club Recoleta de Paraguay, que este miércoles debuta en la Copa Sudamericana ante San Lorenzo, marcó un hito en el fútbol guaraní en noviembre de 2025 al convertirse en el jugador de mayor edad en debutar en la Primera División del país con 51 años, 11 meses y 20 días. Pero la historia no termina ahí: Vidal está inscripto en la lista de buena fe del torneo y espera la autorización de la Conmebol para jugar la fase de grupos, lo que podría incluir un duelo ante Neymar, figura del Santos brasileño.
La historia de Recoleta bajo la gestión de Vidal es en sí misma una epopeya. Cuando asumió la presidencia en 2019, el club estaba en la Tercera División. Hoy, seis años después, disputa su primera Copa Sudamericana, compartiendo el Grupo E con San Lorenzo, Santos y Deportivo Cuenca de Ecuador. "Cuando estábamos en la B decíamos en broma que nos retiraríamos en una Copa Sudamericana. Parecía imposible. Y se dio", recordó el dirigente en diálogo con Infobae.
El obstáculo para que Vidal pueda jugar el torneo internacional es normativo: en Paraguay no puede ser dirigente y jugador al mismo tiempo. Sin embargo, esa restricción no aplica necesariamente a competencias internacionales, razón por la que el club realizó las consultas pertinentes y espera la respuesta de la Conmebol antes del cierre del plazo de inscripción de la primera rueda. "No lo manejo como una posibilidad concreta, pero si se da, sería increíble", reconoció.

El debut de Vidal como jugador profesional a los 51 años no fue recibido con unanimidad. "Hubo gente que lo tomó como una falta de respeto", reconoció, aunque también destacó haber recibido miles de mensajes de apoyo. Esa reacción lo hizo dudar, pero no lo detuvo: "Yo lo hacía por pasión, porque amo el fútbol y porque sentía que estaba en condiciones físicas para aportar algunos minutos. Todavía no lo sé, pero no pierdo la esperanza."
El propio presidente se encargó de poner en perspectiva su situación física: con 52 años cumplidos, reconoce que no podría jugar más de 20 o 25 minutos, pero asegura que para eso está disponible. Y se apoya en antecedentes concretos: citó el caso de un jugador japonés que compitió hasta los 50 y pico, y el de Juan Sebastián Verón, quien siendo presidente de Estudiantes de La Plata jugó la Copa Libertadores. "Salvando las distancias, demuestra que se puede", señaló.

Para Recoleta, el debut ante San Lorenzo es mucho más que un resultado deportivo. "Va a ser el primer partido internacional en la historia del club, que tiene 95 años desde su fundación", subrayó Vidal, quien también describió a la institución como un club de barrio ubicado en una zona exclusiva de Asunción, similar a lo que es Recoleta en Buenos Aires, con alrededor de 1.200 socios activos y un plantel joven con un promedio de edad de 24 o 25 años. Entre sus figuras aparece Marcelo Cañete, con pasado en Boca y San Pablo.
"Confiamos en nuestras fuerzas, estamos bien. Vamos a salir a la batalla, a tratar de jugar de igual a igual y ser competitivos", cerró el presidente jugador, que llegó al partido más importante de su vida con la misma filosofía con la que llevó a Recoleta desde la cuarta categoría hasta la Copa Sudamericana.






