"Jugadores, la conch... de su madre": el Monumental estalló contra el plantel de River
El público perdió la paciencia tras la goleada ante Tigre y apuntó con dureza a los futbolistas, cuando el encuentro iba 0-4 y previo al descuento del local.

El Monumental vivió una noche de furia: River cayó goleado ante Tigre y los hinchas descargaron toda su bronca. La dura derrota 1-4 hizo eco en Núñez, no solo por el resultado, sino por la forma: fue papelonezco el partido del equipo de Marcelo Gallardo y la gente se lo hizo saber con el famoso "jugadores, la conch... de su madre".
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Los horrores defensivos de River que provocaron los cuatro goles de Tigre y el enojo de los hinchas
El cuarto gol del Matador, convertido por Ignacio Russo, fue el detonante. Desde la platea Belgrano y luego en todo el estadio, el público reaccionó con una lluvia de insultos dirigida al plantel conducido por el Muñeco. El descontento, acumulado tras un año de rendimiento irregular, estalló sin filtro.
"Jugadores, la concha de su madre", en River vs. Tigre
"Jugadores, la conch... de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie", fue el grito unánime que brotó desde los cuatro costados del estadio. La frustración fue generalizada y evidenció el quiebre entre el equipo y su gente.
La tensión no se limitó a lo colectivo: hubo blancos individuales. Facundo Colidio, uno de los apuntados, fue recibido con una silbatina ensordecedora al ser reemplazado por Agustín Ruberto. El delantero quedó en el centro de la crítica por su flojo desempeño.
Los silbidos para River en el ET vs. Tigre
Durante varios minutos, el clima fue irrespirable. Los hinchas no encontraron respuestas en la cancha y lo hicieron saber con insultos, gestos de reprobación y una paciencia que claramente llegó a su límite.
La caída no solo golpeó desde lo futbolístico. El contraste entre el apoyo permanente y el resultado desató un quiebre emocional, marcado por una sensación de hartazgo difícil de disimular.
La salida anticipada de los hinchas de River vs. Tigre
Esta derrota profundiza un presente complicado. Con una imagen pálida y sin reacción ante un rival que supo golpear en los momentos justos, el equipo se retiró entre silbidos y sin consuelo.





