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Philipsen une su nombre a la prestigiosa nómina de velocistas ganadores en Zaragoza

Philipsen une su nombre a la prestigiosa nómina de velocistas ganadores en Zaragoza

Philipsen une su nombre a la prestigiosa nómina de velocistas ganadores en Zaragoza

Zaragoza, 30 ago (EFE).- El belga Jasper Philipsen (Alpecin) unió su nombre a la prestigiosa nómina de ciclistas que han logrado la victoria en Zaragoza que en esta octava etapa de la 80ª Vuelta a España sumó su quincuagésimo final a lo largo de la historia que otra vez fue al esprint.

La ausencia del colombiano Juan Sebastián Molano (UAE Emirates) entre la nómina de velocistas inscritos en la salida de Turín dejó abierta la posibilidad a que un nuevo nombre se formara parte del palmarés de la capital aragonesa.

La carrera española volvió a Zaragoza en 2023, tras catorce ediciones consecutivas sin vivir un final de etapa de la Vuelta, y en ella Molano fue el más potente y rápido. El colombiano se impuso ante la puerta del Carmen, construida en 1789 y que fue una de las doce entradas de acceso a la ciudad durante más de un siglo.

Sebastien Hinault en 2008, antes que Molano y ahora Philipsen

El vencedor que precedió a Molano fue el francés Sebastien Hinault en 2008 en una línea de meta instalada en pleno Paseo de la Independencia y con la ciudad en plena celebración de la Expo Internacional de ese año.

Salvo en los últimos años con la presencia de las nuevas tecnologías y una mayor precisión en el desarrollo de la etapa, los finales de etapa a orillas del Ebro en la capital aragonesa en un buen número de ocasiones tenido su particular desenlace por el viento. Bien por el cierzo, el viento de orientación norte y noroeste, o por el bochorno, los ciclistas han tardado muchísimo más de lo esperado o por el contrario han ido tan rápido que a la organización le había dado el tiempo justo para pintar la línea de llegada y poco más.

El viento, protagonista habitual en los finales en Zaragoza

Eso sí, eran tiempos que no tenían nada que ver con el actual montaje que conlleva una carrera por etapas de las dimensiones de la Vuelta. Y las sorpresas, a través de las condiciones meteorológicas, podían llegar en cualquier momento.

En el pasado siglo, hubo etapas que llegaron con los faros de los coches alumbrando a los ciclistas para iluminar el rodar camino de la meta. Una de las más recordadas fue el año 1960 en el hoy ya derribado por completo estadio de La Romareda y con varios miles de espectadores en sus gradas esperando para ver el esprint para decidir el ganador sobre los peraltes de madera que se habían montado para la ocasión.

De Cabooter ganó en la desaparecida Romareda

El belga Arthur De Cabooter fue el que terminó imponiéndose ante las más que sonoras protestas de los aficionados en una jornada que llevó al pelotón de Guadalajara hasta Zaragoza con 264 kilómetros de recorrido y en los que el vencedor superó ampliamente las nueve horas sobre la bicicleta para completarlo. En aquella fue la petición de los ciclistas de contar con un segundo avituallamiento que los organizadores no autorizaron. La huelga de piernas caídas fue la respuesta de los esforzados de la ruta.

En los años 80, en 1984, el belga Roger de Vlaeminck cerró su espectacular palmarés esta vez en los exteriores de La Romareda sumado su victoria número 162. El conocido como 'gitano' en el pelotón no solo lo cerró sino que unió su nombre a la entonces reducida nómina de ciclistas que habían sumado victorias de etapa en las tres grandes, que hace ya unos años superó el centenar de componentes.

Ya metidos en el siglo XXI, la jornada más sonada fue la novena etapa de la edición de 2001 en la que se impuso el alavés Igor González de Galdeano rodó a 55,176 km/h para hacerse con la victoria parcial de etapa. Un registro en una etapa en ruta todavía no superado en ninguna de las tres grandes y eso que en la actualidad cualquier equipo dispone de desarrollos mucho más exigentes de los que había en aquel momento.

La capital aragonesa ya hizo acto de presencia en la primera edición en 1935 y desde entonces se ha convertido en uno de los puntos más habituales de parada de la carrera española, aunque ningún escenario se ha consolidado como meta habitual y han ido variando a lo largo de los años.

De hecho, salvo el periodo tan amplio entre 2008 y 2023, la Vuelta no ha recalado en las calles de Zaragoza en 35 ediciones pero siempre en años alternativos salvo el quinquenio 1974-1978 y las ediciones de 2005 y 2006.

Solo tres ciclistas han repetido en Zaragoza

A pesar de haber repartido ese medio centenar de trofeos, únicamente tres ciclistas han sido capaces de repetir victoria en la ciudad del Ebro, donde se impuso por primera vez el navarro Mariano Cañardo.

Tras el triunfo del de Olite, en Zaragoza el gallego Delio Rodríguez, el hombre récord con más triunfos parciales en la Vuelta con 39, fue el primero en repetir victoria con tres, la primera en 1941, y luego 1946 y 1947.

Después el francés Jan Janssen sumó las dos primeras etapas de la Vuelta en 1968, que fue la primera vez que Zaragoza acogió el comienzo de la carrera española. La segunda vez, y hasta ahora última, fue en 1995, el primer año que la Vuelta pasó a sus actuales fechas de agosto-septiembre.

El trío de vencedores en Zaragoza, hasta el momento, lo cierra el velocista italiano Alessandro Petacchi que logró igualar a Delio Rodríguez ganando en 2000, 2003 y 2004.

Entre algunos de los más destacados velocistas están, además de los citados: Erik Zabel, Marcel Wust, Dmitry Konishev, Laurent Jalabert, Jean Paul van Poppel, Matthieu Hermans, Eddy Planckaert, Noel Dejonckheere, Gerben Karstens o Rik van Steenbergen, entre otros muchos.

José Luis Sorolla

Philipsen une su nombre a la prestigiosa nómina de velocistas ganadores en Zaragoza

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