La estrella de los JJOO de Invierno que también es modelo e integra el ranking de las atletas mejor pagadas del mundo
La esquiadora Eileen Gu ostenta un dominio absoluto en su disciplina. Aunque nació en Estados Unidos, decidió representar a China, decisión por la que fue muy criticada en su tierra natal. Desfila en las más icónicas pasarelas, fue tapa de revista y estudia en Stanford.

El ranking de Forbes de las atletas femeninas mejor pagadas del mundo está encabezado por las tres estrellas del tenis actual que acaparan la atención en cualquier parte del planeta: Coco Gauff (con ingresos estimados de 33 millones de dólares), Aryna Sabalenka (30 millones de dólares) e Iga Swiatek (25 millones de dólares). Detrás de ellas, a pesar de no ser mundialmente reconocida, aparece la esquiadora de estilo libre Eileen Gu.
La ganadora de la medalla de plata en la disciplina Slopestyle, en la cual hay que ejecutar los trucos más técnicos y difíciles a la mayor altura posible, en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, percibió alrededor de 23,1 millones de dólares en 2025. Lo curioso es que solo USD 100.000 se derivaron del deporte. Los 23 millones restantes provinieron de sus patrocinadores y actividades fuera de la pista.
La joven de 22 años redefine por completo el significado de ser ‘atleta’. Desde convertirse en la primera esquiadora de estilo libre en ganar tres medallas en unos mismos JJOO de Invierno (Pekín 2022), hasta recorrer las icónicas pasarelas europeas para Victoria’s Secret o Louis Vuitton y aparecer en las portadas de las revistas Time, Vogue Hong Kong e In Style de China, todo ello mientras estudia en la Universidad de Stanford. Gu es multifacética al máximo.
Ella misma se define como una “estudiante de tiempo completo con un gran nivel atlético". "Puedo exigir mi físico al máximo en una competencia y mantenerme firme, y desfilar en una pasarela al día siguiente. Creo que eso es bastante revolucionario, sobre todo siendo joven”, analizó en diálogo con la revista Time.
Gracias a su ascendencia estadounidense y china, Gu posee un gran atractivo en dos de los mercados más grandes del mundo. Acumula 20 millones de seguidores en Douyin, la versión china de TikTok, más de siete millones en la red social china Weibo y supera los dos millones en Instagram (es seguida por el piloto argentino Franco Colapinto). Las cifras evidencian que su potencial comercial no tiene techo.
Pero así como la ha favorecido en incrementar su popularidad, el cruce entre Estados Unidos y China también le ha traído dificultades. En la previa de su brillante actuación en los JJOO de Invierno 2022 (ganó dos medallas de oro y una de plata), en los que representó a China, la cadena de televisión ultraderechista estadounidense, Fox News, la acusó de “desagradecida” y de “haber traicionado a Estados Unidos”. Al mismo tiempo, a pesar de su enorme popularidad en el país asiático, algunos críticos chinos la tildaron de“intrusa” y “oportunista”.
Ante las consultas por su nacionalidad, Gu responde con contundencia: “Cuando estoy en Estados Unidos, soy estadounidense, pero cuando estoy en China, soy china”.
Lo cierto es que Gu nació en la ciudad de San Francisco en el estado de California en 2003 e incluso compitió en diferentes torneos juveniles y ganó su primera Copa del Mundo Junior vistiendo los colores del país norteamericano.
Sin embargo, en junio del 2019, le anunció al mundo que a partir de entonces representaría a China, la patria de su madre, Yan, la cual calificó como una decisión “extremadamente difícil”. El motivo detrás de su dictamen era incentivar y promover el crecimiento del esquí en un país en el que apenas existía e inspirar a más niñas a practicarlo.
Lo llamativo es que los atletas olímpicos deben ser ciudadanos del país que representan, y China no permite la doble nacionalidad. Sin embargo, no hay evidencia que sugiera que Gu haya renunciado a su ciudadanía estadounidense; por lo tanto, aún es un misterio si la nación oriental hizo una excepción con ella.
Gu empezó a esquiar a los 3 años, aprendió estilo libre a los 8 y a los 9 ganó su primer título nacional júnior. Todos los fines de semana, Yan, quien la crió como madre soltera, la llevaba a entrenar desde su casa en San Francisco hasta la zona del lago Tahoe, un viaje de cuatro horas de ida y cuatro de vuelta. Gu pasaba ese tiempo durmiendo, comiendo, haciendo la tarea y estrechando lazos con su madre.
Desde su primera presentación en los X Games, en los que sorprendió al mundo del esquí libre al convertirse en la primera atleta china en ganar el oro y la primera mujer en ganar tres medallas como debutante con tan solo 17 años, su carrera experimentó un ascenso meteórico. Se convirtió en la líder histórica en victorias en la Copa del Mundo de esquí libre, ostenta un dominio absoluto en las disciplinas halfpipe, slopestyle y big air y ganó cuatro medallas olímpicas.
En paralelo a su carrera deportiva, Gu se inició en el modelaje durante la Semana de la Moda de París en 2019, y desde entonces se ha convertido en una figura habitual de la industria de la moda. De hecho, confiesa que esquiar y modelar tienen muchas similitudes: "Ambos requieren mucha confianza en uno mismo. Actúan como un vehículo para la expresión creativa y el estilo personal, y me retan a salir de mi zona de confort".
La joven deportista tampoco descuidó su formación académica, ya que se encuentra estudiando la carrera de Relaciones Internacionales en la prestigiosa Universidad de Stanford, a la cual accedió gracias a una beca.
En medio de los millones, la fama, las tapas de revistas y los seguidores, Gu no se obnubila ante las luces del éxito y mantiene en claro sus objetivos. Para ella, lo más importante son las medallas y contribuir al legado de su deporte. A pesar de que las estadísticas la erigen como la mejor esquiadora libre de la historia, ella asegura que su secreto para el éxito es que entrena “como si nunca hubiera ganado” y compite “como si nunca hubiera perdido”.
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