Una derrota de Huracán y algo más
La caída ante Estudiantes de Río Cuarto por el Torneo Apertura dejó varias aristas. Todas negativas para Huracán. Pudo ser goleada ante el más débil de Primera y exige reacción ante una seguidilla brava.

Después de un arranque preocupante, el valioso triunfo en el clásico ante San Lorenzo por la cuarta fecha del Torneo Apertura estaba llamado a ser para Huracán el punto de inflexión para despegar. Y pudo equilibrar la cosecha sumando siete puntos de nueve, sin sufrir goles y transmitiendo la sensación de una mejoría progresiva. Pero las impresiones positivas se escurrieron en Río Cuarto, en la visita al modesto Estudiantes.
Durísima derrota por 2-0 y encima, el Globo la sacó muy barata, porque si no era por Hernán Galíndez, se traía una goleada de Córdoba. Para colmo, sumó su tercera expulsión en siete partidos, más allá de lo que se le pueda achacar al debutante árbitro Maximiliano Macherone.
Huracán encontró poder de gol rápido en Jordy Caicedo, pero sufría en defensa. Eso lo había ajustado y prácticamente no le habían generado situaciones en los tres duelos anteriores, en los que sostuvo la valla invicta.
Al equipo de Diego Martínez se lo vio completamente desbordado, sin respuesta y recién generó algo a 15 minutos del final, con el tardío rearmado por parte del DT, que sostuvo de más la línea de cuatro con Nehuén Paz muy expuesto al tener que sostener con campo abierto. El Globo necesita con urgencia encontrar gol sin depender exclusivamente de Caicedo.
Lo mejor de la victoria de Estudiantes (RC) ante Huracán
Se viene Belgrano el martes 3 de marzo. Luego, habrá que ver qué ocurre con el paro del fútbol y la reprogramación, pero lo estipulado es visitar a Racing y después, enfrentar a River en el Ducó. Chivo.
Y llega condicionado por su irregularidad. Lo único rescatable es que se mantiene en zona de clasificación y pudo imponerse en el clásico ante San Lorenzo. Pero así como ante el rival de siempre interpretó perfectamente la actitud y seriedad con la que debía afrontarlo, tiene que transitar cada partido. No puede ser selectivo. Los puntos desperdiciados son los que después se pagan caro.





