Aldosivi, en medio de una semana larga e ideal para evaluar y proyectar
Antes del paro a efectuarse en la fecha 9 del Apertura, el Tiburón goza de un tiempo prolongado para jugar entre su derrota ante Unión de Santa Fe y el duelo ante Banfield. La postergación de su partido contra Argentinos estiró el descanso y acentuó el tiempo de análisis.

Para Aldosivi ya pasaron seis fechas de este campeonato profesional compactado previo al Mundial. Luego de las mieles del descenso abortado y una racha fenomenal que produjo la milagrosa salvación, comenzó el torneo donde aún no ganó. En este interín, perdió tres y empató la misma cantidad. En el medio de la competencia, jugó por 32avos de final de Copa Argentina y con un equipo alternativo derrotó 3-0 a San Miguel y ahora enfrentará a River. Un premio formidable que implica una preparación diferente y un estrépito fuera de lo común.
Mientras el tiempo pasa, los resultados positivos, sumar de a tres, tardan más de lo previsto sabiendo que Farré eligió cada uno de estos jugadores con que cuenta y armó el plantel que deseaba y el club podía. En igual proporción depuró los vestigios del equipo anterior, solo quedándose con algunos referentes y otros con contratos vigentes. Da la sensación que el once del entrenador colonense está bien parado, disputa los encuentros de igual a igual, se vislumbra la sensación visual de paridad y que no ha sido superado de manera alevosa. La humildad del plantel choca quizás con otros presupuestos, pero en el juego Aldosivi fue competitivo en gran parte de los pasajes de cada cotejo disputado.
Si vamos de atrás para adelante, Axel Werner ha sido lo más parejo del equipo portuense en lo que va de la actividad oficial. Rodrigo Rochi González es el vértigo en estado puro haciendo un surco por andarivel derecho. En paralelo, lo que le sobra de ímpetu le falta de claridad. Es respetable. El central Nicolás Zalazar es una buena adquisición, pero parece que aún no rindió en plenitud. El paraguayo Fernando Román siempre cumple tanto de seis como de tres y es pieza clave de Farré. Lucas Rodriguez ganó minutos en los últimos juegos adaptándose más cuando el técnico lo precisa en línea de cinco.
El gol de Cristian Tarragona con el que Unión venció a Aldosivi
En el medio, el funcionamiento presenta uno de los “debes” del team marplatense. Esteban Rolón no encuentra su posición en la cancha y el equipo lo siente. Roberto Bochi en el esquema de tres “números 5” que muchas veces usa Farré, se pierde al igual que Federico Gino. Muchos de igual ADN. Alan Sosa intenta ser el nexo entre el medio y arriba. La pelota mucho no le llega y además carece de interlocutores.
Arriba a Aldosivi no le sobra nada. Junior Arias no la mete más allá de su esfuerzo y entrega. El delantero se pone nervioso y eso afecta el golpe letal del uruguayo. Cordero metió un golazo ante Central y luego se desdibujó. Leys, Guzmán, De la Vega y Palavecino aportaron voluntad en grandes proporciones, pero poca claridad y eficiencia ante un juego largo y de poca creación.
Ante Banfield, el Tiburón está en la obligación de llevarse algo a Mardel. No sería de extrañar que Guillermo Farré meta mano en el equipo con respecto al once titular que paró ante los Tatengues. El elenco de Pedro Troglio es intenso por naturaleza y le propondrá un encuentro áspero e intenso. Quizás toque en el medio o genere un ajuste arriba. Quizás, incluso, repita formación y dibujo táctico frente al Taladro el lunes.
El “puntito” en el Florencio Sola para la visita del conjunto portuario hoy cotiza más que una buena faena de un barco pesquero.





