¿Perder también enseña? Cómo los videojuegos ayudan a trabajar la frustración en los niños
Perder una partida puede convertirse en una herramienta clave para educar emociones si hay acompañamiento adulto.

En los videojuegos, perder es parte del camino. Los chicos fallan, se frustran y vuelven a intentar, muchas veces sin abandonar. Esa experiencia emocional es valiosa. Conocé los detalles.
¿Perder también enseña? Cómo los videojuegos ayudan a trabajar la frustración en los niños
Los videojuegos ofrecen un entorno controlado para trabajar la frustración, donde el error no tiene consecuencias graves y siempre hay revancha. Estas situaciones permiten desarrollar:
- Tolerancia al error, sin rendirse.
- Autocontrol emocional, frente al enojo.
- Perseverancia, para mejorar con práctica.
El rol del adulto es fundamental. Acompañar, poner en palabras lo que sienten y marcar límites transforma el juego en aprendizaje emocional.






