Guía para padres: Qué son la memoria episódica y secuencial y cómo estimularlas con dibujos animados
Una explicación clara sobre dos funciones clave del cerebro infantil y cómo potenciarlas con el uso inteligente de los dibujos animados.

Muchos padres escuchan hablar de distintos tipos de memoria, pero no siempre queda claro qué significan ni cómo trabajarlas en la vida diaria. La memoria episódica y la memoria secuencial son claves en el desarrollo infantil, ya que influyen directamente en la comprensión, el aprendizaje y la organización de ideas. Los dibujos animados, bien utilizados, pueden ser grandes aliados.
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Guía para padres: Qué son la memoria episódica y secuencial y cómo estimularlas con dibujos animados
La memoria episódica es la capacidad de recordar experiencias concretas, como qué pasó en un cumpleaños o en un capítulo de una serie. En cambio, la memoria secuencial permite ordenar hechos en el tiempo, es decir, saber qué ocurrió primero y qué después. Ambas habilidades se desarrollan progresivamente durante la infancia y son fundamentales para la lectura, la escritura y la resolución de problemas.
Los dibujos animados resultan útiles porque presentan historias breves, con inicio, desarrollo y cierre. Para estimular estas funciones, los especialistas en psicopedagogía recomiendan:
- Hacer preguntas puntuales: ¿Qué problema apareció al principio?
- Pedir que ordenen la historia: ¿Qué pasó antes y qué pasó después?
- Invitar a relatar el episodio sin ayuda visual.
- Comparar capítulos: ¿En qué se pareció esta historia a la anterior?
- Inventar finales alternativos, fomentando la reconstrucción mental.
Estas actividades fortalecen la retención de información y la organización temporal, dos pilares del aprendizaje escolar.
Es importante que el consumo no sea pasivo. El verdadero estímulo aparece cuando el adulto acompaña, conversa y guía la experiencia. No hace falta extender el tiempo frente a la pantalla; alcanza con unos minutos de diálogo posterior para potenciar el impacto cognitivo. La interacción es lo que convierte entretenimiento en herramienta educativa.
En síntesis, la memoria episódica ayuda a recordar vivencias y la secuencial permite ordenarlas en el tiempo, y ambas pueden entrenarse con recursos cotidianos como los dibujos animados. Con pequeñas intervenciones en casa, los padres pueden favorecer un desarrollo cognitivo más sólido y preparado para los desafíos escolares.





