Agenda

Estadísticas

Reels

Videntes en la Copa Africana y en Argentina: los arqueros y sus toallas bendecidas

La obsesión de los marroquíes por quitarle al arquero de Senegal lo que se cree únicamente un objeto para secarse la transpiración tiene otro significado en el fútbol. En muchos clubes de nuestro país colaboran videntes y “brujos” que usan toallas para limpiar energías.

Author
Por Andrés Burgo
Toalla Mendy
La toalla de Mendy que desató una guerra en la final entre Marruecos y Senegal.
+ Seguinos en

La insólita guerra por la toalla del arquero de Senegal, Édouard Mendy, en la final de la Copa Africana de Naciones, perseguida con desesperación por alcanzapelotas y jugadores marroquíes -y protegida como un trofeo de guerra por uno de sus compañeros, el arquero suplente senegalés-, va mucho más allá de una simple prenda para secarse la transpiración. 

En el fútbol argentino, y lógicamente no sólo en nuestro país, muchos clubes trabajan con videntes, parapsicólogos y coloquialmente llamados brujos que, entre otros “trabajos”, mojan las toallas con agua bendecida para limpiar la energía negativa.

Entre las diversas interpretaciones que se hicieron sobre el desesperado intento de robo piraña de los auxiliares de Marruecos a la toalla azul ubicada detrás del arco de Senegal hubo una lógica climatológica: llovía sobre Rabat y la prenda le era funcional a Mendy para secarse los guantes. 

Sin embargo, luego también se viralizaron imágenes en las que queda claro que los marroquíes habían hecho lo mismo en la semifinal ante Nigeria, pocos días antes, en una noche sin lluvia: un alcanzapelota del país organizador le arrebató la toalla al arquero Stanley Nwabali. Desde el banco de suplentes nigeriano le alcanzaron otra pero volvió a ser robada por auxiliares locales.

Escandalosa escena que no se vio entre el arquero suplente de Senegal y los de Marruecos

Escandalosa escena que no se vio entre el arquero suplente de Senegal y los de Marruecos

Aunque sin saber detalles de lo que pasó en la Copa Africana, videntes que trabajan en el fútbol argentino no dudan en interpretar que las imágenes que se viralizaron de África al mundo se debieron a un intento de los marroquíes para contrarrestar la energía. En los últimos años, muchos arqueros -también de clubes argentinos- comenzaron a entrar a la cancha con toallas. Si bien se supone que son para secar la transpiración, en más de un caso incluye otro propósito.

Toalla Mendy
La toalla de Mendy que desató una guerra en la final entre Marruecos y Senegal.

Entre el templo y el circo, en el fútbol es habitual -ya desde hace varias décadas- la presencia de coqueteos esotéricos y paranormales: “Brujos buenos” o manosantas suelen acercarse a los clubes para ofrecer limpiezas de vestuarios y sanación del campo de juego. Los contactos se hacen a través de cuerpos técnicos, jugadores, utileros o dirigentes.

Nadie les concede el poder de pasar la pelota ni de convertir goles pero sí muchos les adjudican -ya sea por creencia o por temor- la capacidad de liberar energías. Una vidente extranjera, por ejemplo, pasó por San Lorenzo, Boca y en 2014 se presentó en River porque, dijo, el club necesitaba una sanación.

Cómo creer y cómo no es un acto de fe: así como los representantes llaman a los clubes para ofrecer a decenas de futbolistas en cada mercado de pases, la sobreoferta de rituales, pócimas, péndulos, bendiciones, piedras magnéticas o gurúes místicos puede resultar agotadora. Pero no pocos clubes, ante la duda, aceptan. No siempre los cuerpos técnicos están al tanto: a veces son los dirigentes quienes abren las puertas del vestuario en horarios por fuera de los entrenamientos.

A veces, incluso, la ayuda es a la distancia. También los jugadores suelen aceptarlo. Algunos, incluso, pedirlo. Los chamanes entran y salen en los clubes -o suelen ser requeridos en las malas y desatendidos en las buenas-, pero quedan en el inconsciente colectivo de los planteles.

Su trabajo es amplio. Algunos realizan plegarias religiosas, generan una atmósfera mística y lideran rituales de aperturas de arcos. Otros se abocan a, mediante el rezo, limpiar las energías negativas, eliminar maleficios, rociar agua bendita sobre los escudos de las camisetas de los jugadores, encender velas y bendecir toallas blancas que luego llegan a los futbolistas, en especial a los arqueros, algunos de los cuales las ingresan al campo de juego y la colocan a un costado del palo -como Mendy en la final de la Copa Africana-.

No sólo eso: las botellas de agua con las que ingresan algunos arqueros no siempre son para hidratarse en medio de los partidos, sino que en algunos casos contienen agua bendecida por los videntes del plantel y, por una cuestión de seguridad y protección, son colocados junto a un arco. “Las toallas de los arqueros no son tanto para secarse…. Si son los jugadores que menos transpiran. Son por una cuestión de poder”, aseguran quienes tienen acceso al día a día de algunos planteles.

El más famoso en Argentina fue Manuel Valdez, el Brujo Manuel, fallecido en 2021, a sus 61 años. Sanador y guía espiritual de cientos de personas que lo visitaban diariamente en su casa de Gorina, en las afueras de La Plata, pero vinculado a la selección argentina desde que en octubre de 2017 había viajado a Quito para bendecir las camisetas de Lionel Messi y Ángel Di María antes del partido contra Ecuador por la última fecha de las Eliminatorias al Mundial de Rusia 2018, el Brujo Manuel en verdad tenía más antigüedad trabajando para Estudiantes e Independiente.

También a fines de 2017, en diciembre, Manuel fue mostrado por la transmisión televisiva en las finales de la Copa Sudamericana entre Independiente y Flamengo: apareció en Avellaneda, al borde del campo de juego, y en los festejos del campeón en el Maracaná de Río de Janeiro, adonde había viajado en el avión junto a los jugadores, con quienes también se hospedó en el hotel.

Brujo Manuel
El Brujo Manuel acompañó a la Selección Argentina y trabajó para Estudiantes e Independiente.

Su enlace con el fútbol fue Juan Sebastián Verón, quien lo conoció en su época de jugador de Estudiantes, en 2008, cuando no podía recuperarse de una lesión en la rodilla, y lo visitó en su recinto de Gorina. El actual presidente del club de La Plata se recuperó y llevó a Manuel a Estudiantes, club del que era hincha.

Especialistas en el rubro aseguran que los robos de toallas, aunque sin el escándalo de la Copa Africana, empiezan a ser mucho más habituales de lo que se cree. No se trata de evitar que el arquero se seque la transpiración, sino de una cuestión esotérica, también en Argentina.

Te puede interesar