Zidane, el vestuario y una frase que explica la salida de Xabi Alonso del Real Madrid
El exentrenador del Merengue recordó su etapa dorada en el club y explicó por qué el vínculo con los jugadores fue determinante para construir uno de los equipos más exitosos de la historia reciente.

El Real Madrid atraviesa días convulsionados. La derrota en la Supercopa de España frente al Barcelona, la salida de Xabi Alonso del banco y la eliminación en la Copa del Rey ante Albacete dejaron al club en un clima de fuerte revisión interna. En ese contexto, tomó fuerza la palabra de Zinedine Zidane, quien repasó su paso por el club y dejó definiciones que resonaron puertas adentro del vestuario blanco.
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Durante una charla en el ciclo Slowmotion Talks, el francés puso el foco en un aspecto que considera esencial para sostener un proyecto en un club de máxima exigencia: la relación con los futbolistas. “En el Real Madrid estábamos a disposición de los jugadores. Para mí, eso es lo que hace fuerte a un equipo. Si no entendés que estás ahí para apoyarlos, no podés durar en esta profesión”, explicó.
Zidane fue más allá y dejó una frase que sintetiza su filosofía de gestión: “Para que el vestuario acepte lo que querés implementar, tenés que caerles bien. Si los jugadores no están de acuerdo con todo lo que se les presenta, siempre va a faltar algo”. Según su mirada, el disfrute colectivo fue clave: “Creo que lo disfrutaron mucho a todos los niveles. Teníamos el mejor equipo del mundo y sabíamos que, trabajando bien, podían pasar cosas importantes. Y pasaron”.
El recorrido de Zidane como DT del club blanco comenzó en 2014, cuando asumió como entrenador del Castilla. Su salto al primer equipo se dio a comienzos de 2016, tras la salida de Rafael Benítez. “Fue todo muy rápido. En seis meses me encontré con el primer equipo, pero la transición fue natural porque ya conocía el vestuario y cómo funciona el jugador”, recordó.
Ese conocimiento previo, sumado a largas jornadas de trabajo y planificación, fue determinante. “Llegábamos temprano y nos íbamos muy tarde preparando todo. Miraba a los jugadores y pensaba que, con un buen trabajo, se podía lograr algo extraordinario. Y fue así”, relató.

Zidane tuvo dos etapas al frente del Real Madrid. En la primera dirigió 149 partidos, con 105 triunfos, 28 empates y apenas 16 derrotas. Tras un breve interregno de otros entrenadores, regresó en 2019 y estuvo hasta junio de 2021, sumando 114 encuentros más, con 69 victorias.
Los títulos explican por qué su figura sigue siendo referencia en el club: tres Champions League consecutivas (2016, 2017 y 2018), dos Mundiales de Clubes, dos Supercopas de Europa, dos Supercopas de España y dos ligas. Un palmarés que, en medio de la crisis actual, vuelve a instalar una idea clara que, en el Real Madrid, la gestión del vestuario puede ser tan decisiva como la pizarra.
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