Huracán, sin lucir, pero clasificado a 16avos de Copa Argentina
En el estadio Ciudad de Caseros, el Globo superó a Olimpo con la inclusión de tres juveniles como titulares. Su buena participación suma interrogantes, aunque positivos en tiempos de irregularidad.
Huracán 2 - 1 Olimpo | Copa Argentina 2026 | 32avos de final
No llegaba bien Huracán al duelo por Copa Argentina ante Olimpo. Y ya le había pasado de sufrir ante equipos de menor categoría: en dos de las últimas cinco ediciones había quedado afuera en 32avos de final (contra Estudiantes de San Luis y Deportivo Madryn).
Por eso no puede simplificarse el partido a una diferencia que, de todas formas debería prevalecer en un certamen en el que puede pasar cualquier cosa. Lo más importante, además de la clasificación en sí mismo tras el triunfo 2-1, son algunas conclusiones que debería haberse llevado Diego Martínez en busca de repuntar el andar en el torneo.
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Fueron de la partida tres chicos del club que debutaron este año y volvieron a cumplir. Máximo Palazzo venía de debutar el lunes pasado contra Barracas Central y ratificó sus buenas insinuaciones. Nacho Campo alcanzó su quinto partido ya y demuestra que está en condiciones de seguir en el equipo. Y en el mediocampo se sumó Facundo Kalinger, cuya inclusión se esperaba desde el semestre pasado (convirtió 10 goles en 36 partidos en Reserva durante 2025) y aportó en ofensiva una cualidad que escaseaba, la de atacar al espacio sin pelota.
Esto sumado a Thaiel Peralta, que más allá de haber quedado relegado al banco sigue siendo una carta más que interesante e importante. Es decir, en un momento de bajones varios y de ciclos desgastados desde la final en Santiago del Estero y la decepción posterior, Martínez puede oxigenar al equipo y por lo tanto también a su ciclo, con la frescura de los pibes.
Qué hará el entrenador de acá en más es la cuestión principal. Entre tantas modificaciones de nombres y esquemas, sin los dos puntales que estaban abocados al seleccionado ecuatoriano (Hernán Galíndez y Jordy Caicedo), apostó por los pibes y le respondieron. Tenía disponible a Lucas Carrizo y a Leonardo Gil, sin necesidad de dosificar cargas por calendario y optó por sostener a Palazzo y darle finalmente la chance a Kalinger.
Si bien tuvo que intervenir con dos muy buenas atajadas en el final Sebastián Meza, el equipo respondió. Tuvo algunos desajustes en el retroceso y también por errores de Fabio Pereyra y complicaciones en el lateral de César Ibáñez. Pero a tan solo cinco fechas del final de la fase regular, al menos esta composición da la sensación de una (tardía) reconstrucción.





