Un triple agónico clasificó a Ferro a la final
El equipo de Caballito tuvo una remontada espectacular y festejó en el último segundo la clasificación ante La Unión.

Gran jornada se vivió en el Estadio Cincuentenario, con dos partidos para el infarto. Al doble tiempo suplementario entre Obras e Independiente de Oliva se le sumó un triunfo infartante de Ferro. Los verdolagas estuvieron 12 puntos abajo con poco más de dos minutos en el reloj principal. Con muchísima actitud, dieron vuelta el juego y se quedaron con la victoria por 90 a 89. Con este resultado, disputarán la gran definición del torneo ante los tacheros. La cita será este jueves, desde las 22:30hs, con transmisión de Zeapp Sports.
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El amanecer del juego le perteneció al dueño de casa, que encontró muchísima efectividad desde el perímetro y empezó a construir una ventaja en el marcador. La intensidad se iba notando cada vez más en un juego donde ninguno de los dos equipos quiso regalar absolutamente nada. En ese contexto, la historia alcanzó un punto de quiebre, que dio como resultado a dos jugadores expulsados: Graterol por el lado de La Unión y Defelippo por el otro costado. La dinámica cambió, y después del cimbronazo, los campeones sudamericanos empezaron a mejorar y recortaron la brecha para ir al descanso largo abajo por dos puntos, 47 a 45.
A la vuelta de los vestuarios la historia cambió. El goleo fue bajo de los dos costados, y el ritmo lo impuso la visita. Con apariciones de Piñero, Alejandro Diez y Valentín Béttiga pasaron a dominar las acciones, aprovechando el 0/10 desde el perímetro de La Unión. Con mucha presencia cerca del aro, sumado a tres lanzamientos desde los 6.75m, los de Caballito entraron al último parcial con ventaja de dos puntos (60-62).
Lezcano con el triple agónico para ganar
Los últimos diez se repartieron el dominio. La Unión encontró caminos al aro de la mano de Elsener y un indomable Beavers, que le permitieron a los dirigidos por Guillermo Narvarte tomar la máxima de 12 a poco más de dos minutos. Tiempo muerto de Federico Fernández para ordenar al equipo, que dio frutos rápidamente. La defensa se adelantó, controlaron los focos de goleo y, en un abrir y cerrar de ojos, la historia volvió a cambiar. Para no tener menos épica que la primera final, la última bola quedó en manos de Lezcano. El tucumano encestó un triple desde la esquina para sentenciar la historia y meter a Ferro en una nueva final en esta temporada.





