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La historia detrás de la debacle de Aston Martin y Honda en la F1

La escudería británica planeaba arrasar con sus rivales esta temporada, pero ninguno de sus dos autos logró terminar la primera carrera. Problemas de fiabilidad, promesas incumplidas y acusaciones cruzadas son la clave de un conflicto que está lejos de resolverse.

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Aston Martin no logró terminar la carrera de Australia con ninguno de sus dos monoplazas. (Getty Images)
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El 2026 estaba destinado a ser el año en que Aston Martin daría el salto de calidad que le faltaba y competiría por el título de la Fórmula 1. Para lograrlo, Lawrence Stroll, el multimillonario dueño de la escudería y padre de Lance, uno de los pilotos, invirtió una fortuna en construir una nueva planta en Silverstone, contratar los servicios de Adrian Newey, mantener a Fernando Alonso y cerrar un acuerdo exclusivo con Honda como proveedor de motores. Pero lejos de alcanzar las expectativas, hasta el momento, la temporada es un verdadero desastre.

El motor, el principal dolor de cabeza

Además de haber sido el equipo que menos giró durante los tests de pretemporada (solo rodó 399 vueltas y 2111 kilómetros) debido a problemas de fiabilidad con el motor, ninguno de sus dos autos logró terminar la carrera el domingo pasado en Melbourne. Y para este fin de semana en Shanghai, los pronósticos no son para nada alentadores.

El principal inconveniente del AMR26 es la unidad de potencia fabricada por Honda. El motor de combustión produce fuertes vibraciones que dañan la batería, además de generar la caída de espejos, luces y otras roturas, según reveló el director del equipo, Adrian Newey.

Aston Martin y Honda, una relación que comenzó con el pie izquierdo

Para comprender los motivos de este drama deportivo, hay que retrotraerse en el tiempo. En mayo de 2023, Aston Martin anunció su acuerdo de exclusividad con Honda a partir de la temporada 2026, lo cual marcaría el regreso de la marca japonesa a la Máxima tras la finalización de su vínculo con Red Bull en 2021, año en el que Max Verstappen logró su primer título con el motor asiático.

Sin embargo, el equipo de trabajo que estuvo detrás de la creación de aquella exitosa unidad de potencia, que le daría tres títulos más al neerlandés, se disolvió y Honda le vendió sus instalaciones en Inglaterra a la escudería de la bebida energizante, que pasó a gestionar autónomamente sus motores hasta la vigente temporada, en la que comenzó una relación con Ford.

Por lo tanto, la marca japonesa se quedó con menos recursos y con solo el 30% del personal calificado de aquel entonces para iniciar el nuevo proyecto con el equipo británico. "No creemos que hayamos perdido mucho", aseguraba Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, en 2023. La realidad es que estaba completamente equivocado.

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Koji Watanabe (HRC), Toshihiro Mibe (CEO de Honda), Lawrence Stroll (propietario) y Martin Whitmarsh (ex CEO de Aston Martin), en el anuncio oficial de mayo de 2023.

Pero lo más surrealista de todo es que el propio Newey, quien se incorporó al equipo en marzo de 2025, confesó en la previa del GP de Australia que en Aston Martin nadie sabía que la gran mayoría de los efectivos de diseño de motores de Honda ya no formaban parte del plan. Lo que es aún peor es que tanto él como Stroll se enteraron de esta situación crítica en noviembre del último año, cuando viajaron a Tokio para hablar sobre los rumores de que el motor no alcanzaría la potencia prevista para la primera cita del calendario.

Sin lugar a dudas, de haberse notificado de este panorama al momento de firmar el contrato, el acuerdo entre británicos y nipones nunca se habría concretado. El hecho de no haber realizado las comprobaciones necesarias en aquel entonces es responsabilidad exclusiva de las altas esferas de la escudería con sede en Silverstone y también del luxemburgués Mike Krack, quien ocupaba el cargo de director de equipo en 2023 y actualmente oficia como jefe de pista.

Acusaciones, desmentidas y fuego amigo

Ante tanto caos y desconcierto, las acusaciones cruzadas no tardaron en llegar. Si bien en Honda reconocen los contratiempos que sufrieron a lo largo del desarrollo del motor, Tetsushi Kakuda, dirigente de la marca japonesa, sentenció que las dificultades comenzaron cuando Newey les pidió que realizaran modificaciones pocos meses antes de tener que salir a pista, para que acompañara su diseño del chasis.

“Desde que Newey llegó, casi todo lo que habíamos hecho lo tuvimos que cambiar. No varió la estructura del motor, pero sí todo lo demás, incluyendo el equipo periférico y su fijación al chasis. La batería en dos niveles fue una solicitud de él. Nos pidió que hiciésemos eso así cuando ya se nos acababa el tiempo", dijo Kakuda. Aunque la cúpula directiva de la marca salió a desmentirlo, sí reconocieron que hubo pequeñas modificaciones en el empaquetado y el diseño.

Pero los dardos también existieron puertas adentro de la escudería británica. “El principal problema del motor son las vibraciones que se transmiten a las manos del piloto y corren el riesgo de sufrir daños nerviosos permanentes. Fernando cree que no puede soportarlo por no más de 25 vueltas seguidas y Lance, por 15”, comentó Newey, quien fue la mente maestra detrás de los años dorados de Red Bull.

El experimentado corredor español, bicampeón de la categoría en 2005 y 2006, fue contundente con su respuesta: “Si estuviéramos luchando por la victoria, podría hacer tres horas en el coche con las vibraciones y no me pasaría nada”.

Alonso también señaló a la unidad de potencia como la principal razón de la lamentable performance del equipo en Australia. Pero lo curioso es que tanto Honda como Aston Martin esgrimieron argumentos diferentes y confirmaron que el doble abandono se debió a una decisión estratégica durante la carrera, priorizando conservar componentes a futuro, y no a problemas de fiabilidad con el motor.

¿Y ahora qué?

Ante este oscuro panorama, es evidente que el aire se corta con cuchillo en el box de Aston Martin. Lo cierto es que echarle toda la culpa al proveedor japonés y tensar la relación hasta un punto de no retorno, cuando solo transcurrió una fecha del campeonato, sería un desastre desde todos los puntos de vista imaginables.

¿Cómo salir de la crisis? Primero que nada, en Aston Martin deberán recalcular los objetivos y trabajar en conjunto con los asiáticos para resolver el problema de las vibraciones y así garantizar la fiabilidad del AMR26. Algunos son extremadamente optimistas, como Alonso, quien confía en que Honda dará en la tecla y logrará crear “el mejor motor de la F1”. Otros no aspiran tan alto. A fin de cuentas, la que se esperaba que fuese una temporada soñada se transformó en una verdadera pesadilla, y parece estar lejos de terminar.

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