"Así no se puede correr": la polémica detrás del primer abandono argentino en el Dakar
Un terrible vuelco en una zona peligrosa mal señalizada dejó fuera de carrera al navegante Eduardo Blanco, junto al español Jesús Calleja. Ambos habían advertido sobre problemas con el reglamento de la carrera, a cargo de la FIA.

El primer abandono argentino del Rally Dakar 2026 lo protagonizó Eduardo Blanco, tras un escalofriante vuelco este jueves en su 18° participación, mientras navegaba al español Jesús Calleja (#244) en la quinta etapa de la categoría Ultimate de autos. Fue entre el campamento refugio en el que todos los pilotos pasaron la noche del miércoles y Hail, en Arabia Saudita.
Este triste final, por suerte sin consecuencias físicas para ambos tripulantes de la Santana T1+ -empresa andaluza de la que el copiloto es CEO-, fue el desenlace de una polémica instalada prácticamente desde la largada del 3 de enero, por una determinación de la Federación Internacional del Automóvil sobre el orden de largada de las etapas, que afecta tanto la competitividad como la seguridad.
El reglamento impone que, más allá de su posición en el camino del día previo, deban largar mezclados con vehículos más lentos que los suyos -incluso camiones-. Así, explican, se hace difícil para los de atrás en Ultimate mantenerse en el ritmo deseado o recuperar terreno, y este problema se potencia porque deben manejar a altas velocidades en una nube de polvo, lo que potencia los riesgos de un accidente como el que ocurrió.
El impactante vuelco que provocó el abandono de Calleja y Blanco
"Así no se puede correr", había anticipado Calleja -en su sexto Dakar- en plena discusión con Jerome Roussel, director de Cross Country de la FIA , que estableció el orden de partida de los autos con un primer grupo de Ultimate entre aquellos que estén entre en el 110% del tiempo del ganador (luego se aumentó al 117%). Después iban los diez primeros de las restantes categorías (Stock, Challenger, Side by Side y camiones) y, tras ellos, el resto de los Ultimate, más potentes.
Encima, esto se conjugó con un error en la señalización de la etapa. Pasado el kilómetro 271, en una zona fuera de pista, un bache no marcado -peligro tres, en idioma dakariano- provocó que las ruedas traseras levanten vuelo y vuelque hacia adelante, con un duro aterrizaje en seco. Otros pilotos pudieron verlo a tiempo y zafaron.
"Nos ponen a nosotros, con coches brutales, detrás de mierdas que no corren. Y si encima la organización te mete en un peligro que no te ponen... Esa combinación fue brutal. Yo iba bastante delante y he sido el primero en caer pero ahora la organización ha puesto dos chicos con chaleco en ese punto", explicó Calleja, entre la calentura y un dolor en la espalda, al diario Marca.

Tanto el aventurero y presentador de TV español como el empresario argentino de 50 años -radicado en España e inscripto bajo esa bandera- salieron ilesos, le confirmó el equipo a Zeapp Sports, más allá de algunos golpes, hematomas y un pequeño corte visible en el rostro del copiloto. La dupla, que se autodefine como "mejores amigos", no continuará en la carrera pese a que podía reparar y reengancharse, por lo que ahora quedan 19 representantes argentinos.
Blanco, que se define como un apasionado por el mundo offroad desde chico (tiene más de 150 carreras en el historial y debutó en el Dakar en el 2000), apostó en los últimos tiempos por revivir la marcas española Santana, cerrada desde principios de siglo, que volvió al mercado del segmento pick-ups en diciembre pasado.
En paralelo, en busca de promocionar la marca y potenciar su desarrollo, apostó por encarar el Dakar con el volante en manos de Calleja, uno de sus inversores. El sueño de ambos era, en la previa, el de muchos otros: terminar la carrera el 17 de enero. El vuelco, polémica mediante, lo truncó.





